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El delicado audio de Candela Arizaga que podría complicar a Facundo Moyano: ¿de qué trata?

En el material la joven declara que fue el dirigente quien la inició en el consumo de estupefacientes, entre otros detalles.

Mientras el hombre pasea por los canales, otras versiones circulan.

Mientras el hombre pasea por los canales, otras versiones circulan.

Juan Mateo Aberastain/MDZ.

Marina Calabró reveló en Primicias Ya (América TV) la existencia de un mensaje de voz que daría un giro rotundo a la causa por violencia de género contra Facundo Moyano. En el audio, Candela Arizaga confesaría que fue él quien la introdujo en el consumo de estupefacientes. ¿Qué dice el parte policial inicial y qué se esconde detrás del caso?

Este testimonio pondría en jaque la versión pública del acusado, especialmente considerando que la modelo declaró recientemente ante la Justicia haber sufrido un "brote psicótico" por consumo, negando los hechos de violencia para intentar despegar a su pareja. Moyano asegura que nunca consumió drogas y que debió practicarle RCP a su novia para salvarle la vida tras un aparente paro cardíaco. Cabe destacar que la legislación penal argentina establece que el suministro o la facilitación de estupefacientes es un delito que contempla penas de entre 4 y 15 años de prisión.

Las pruebas que aún no salen a la luz

El supuesto audio no es el único elemento que compromete la versión oficial del entorno de Moyano. En el programa también se analizó el acta de la Policía de la Ciudad que intervino la noche de los hechos.

De acuerdo con el documento labrado en flagrancia, el oficial que interceptó a Arizaga dejó constancia de las primeras e impactantes palabras de la víctima al ser auxiliada, donde afirmaba a viva voz que su novio la había golpeado y la había mantenido encerrada dentro del departamento en contra de su voluntad. El parte detalla que la mujer, vestida únicamente con ropa interior, manifestó haber aprovechado un descuido para escapar en busca de ayuda.

Todo esto destapa varios puntos ciegos en la narrativa de la defensa. Moyano sostiene que le pidió al encargado de su edificio que llamara al 911 porque él no encontraba su celular, lo que despertó suspicacias periodísticas respecto a si el exlegislador evitó hacer la comunicación para no quedar expuesto en los registros oficiales. Mientras la fiscalía especializada en género mantiene la investigación en curso, las pruebas iniciales, como el testimonio de los vecinos y el acta del agente que la socorrió, chocan de frente con el intento de enmarcar la situación como un simple episodio médico.

Actualmente, el hermetismo alrededor de este material probatorio es altísimo. Calabró aclaró su postura ética de no grabar el mensaje con otro dispositivo para preservar a su fuente, pero advirtió que el audio existe, que otros colegas del medio ya lo han escuchado y que su eventual filtración es inminente. Por lo pronto, Moyano se encuentra en libertad y retomando su actividad pública, escudado en la versión de que no hubo violencia física.