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Uno por uno, todos los dichos de Facundo Moyano en vivo sobre Candela Arizaga y las fuertes afirmaciones

El hijo del secretario general de Camioneros se sentó frente a la cámara y habló por 40 minutos sobre el último hecho que lo tiene en la mira.

El gremialista aclaró el panorama.

El gremialista "aclaró" el panorama.

Captura / Telefe

El exdiputado nacional y dirigente sindical se sentó a dar su versión definitiva luego de la viralización del confuso episodio de la madrugada del martes que terminó con su detención. En un mano a mano con Rodolfo Barili en Telefe Noticias, Facundo Moyano se despegó de las imputaciones iniciales, apuntó contra el accionar policial y denunció un circo mediático impulsado por abogados y medios.

Lejos de la teoría de una pelea de pareja, reveló un cuadro médico puertas adentro que incluyó un paro cardíaco y un severo brote psicótico, asegurando que tenía todo filmado en su celular, aunque no mostró las supuestas pruebas.

Primera afirmación: "No era yo el que corría"

La imagen se viralizó en cuestión de horas y desató un torbellino de especulaciones, pero para el dirigente, la narrativa de los medios estuvo plagada de imprudencias. Lejos de esquivar el bulto, arrancó su defensa desmintiendo la primera gran acusación mediática: él no perseguía a Candela Arizaga.

"La respuesta iba a ser la misma. Yo no soy el que está corriendo acá. La persona de pantalón largo es un efectivo policial", aclaró, detallando que bajó cinco minutos después porque debió esperar el ascensor.

Además de sentenciar que no fue él quien la corrió, denunció una clara animosidad por parte de los uniformados que intervinieron en la calle. Aseguró haber sido golpeado por un oficial que buscaba alterarlo para justificar su detención, una maniobra que califica de hostil y armada. Subrayó con vehemencia que no habían elementos para detenerlo: "Las dos imputaciones por las cuales a mí se me detiene nunca fueron ratificadas por Candela. No habían elementos para detenerme".

Del paro cardíaco al brote psicótico

Lo que ocurrió dentro del departamento según su versión, se enlaza con un problema de salud. Moyano reveló que, previo a la escena en la calle, su pareja sufrió un paro cardíaco, situación que lo obligó a practicarle maniobras de reanimación por primera vez en su vida. Visiblemente consternado al recordar los golpes y mordeduras que recibió durante el episodio, confesó que apenas dos minutos después de creerla en estado de muerte clínica, la joven padeció el brote psicótico.

Para sostener su inocencia frente a las acusaciones de violencia de género, se amparó en el artículo 19 de la Constitución Nacional y garantizó tener todo el episodio grabado en su teléfono: "Lo que pasa dentro de la vida privada de las personas está reservado a Dios y esto está amparado por la Constitución Nacional. Tengo los videos, pero no los voy a aportar ni loco para exponerla".

En paralelo, enfrentó los rumores sobre adicciones en la pareja: "Yo no consumo, ni soy adicto, ni tuve nunca problemas de adicciones".

Sobre los abogados: "No les da la cara"

El manejo periodístico y la repentina aparición de figuras legales en los canales encendieron la mecha de la indignación. Apuntando directamente contra letrados Diego Storto y Roberto Herrera, el exlegislador no escatimó en críticas hacia lo que considera una total falta de ética profesional. Se preguntó repetidas veces quién financia a estos abogados, cuestionando cómo personas sin una designación formal en la causa se pasean por los estudios ventilando detalles de un expediente que exige estricta reserva.

En este punto, exteriorizó: "Se presentó a la puerta de la alcaldía diciendo que era mi abogado y que mi papá le había dado 250 mil dólares para que sea mi abogado y que si yo no lo atendía mi papá lo mataba... Se plantó, y yo no hablo del tipo, claramente tiene un problema psicológico, pero digo, los medios, 20 micrófonos hablando con el tipo".

La crítica no fue solo hacia los letrados, sino también hacia el ecosistema televisivo que les dio lugar. Lamentó profundamente cómo se manipuló y ensució la figura de su pareja frente a la opinión pública, disparando sin filtro contra la irresponsabilidad de quienes transformaron a una joven con un problema de salud en el blanco de bajezas televisivas:

"Candela pasó de ser víctima, de ser una heroína que denunciaba la peligrosa mano del poder corrupto y drogadicto, a ser un gato. Me parece que se están metiendo con una piba de 23 años que tiene evidentemente un problema de salud", remarcó.

El apellido Moyano: "Los sindicalistas son todos mafiosos"

Al ser consultado por sus ingresos y la forma en que costea su departamento en una torre de lujo, la postura defensiva fue inmediata. Para el entrevistado, desviar la conversación hacia sus finanzas es una estrategia burda para atacarlo utilizando el histórico estigma que pesa sobre su familia y el gremialismo. Al no ocupar más un cargo público, se negó en seco a rendir cuentas sobre su patrimonio.

Con mucha ironía, reflexionó sobre los ataques constantes hacia su sector: "Acá se utiliza mucho una falacia ad populum: dicen que los sindicalistas son todos mafiosos, son todos corruptos y encima ahora son también golpeadores faloperos. Si yo no fuera Moyano, no hay ni un minuto de tiempo en esto".

Asimismo, confirmó el respaldo de su padre: "Con Hugo sí, hablé todo el tiempo. El apoyo solidario, toda la solidaridad y sabiendo que a veces lamentablemente son las reglas del juego".

Futuro político

Hacia el final, canceló de raíz cualquier proyección a futuro asegurando que la política no le interesa en lo absoluto en este momento. Hoy, su cabeza está puesta en una sola cosa: lograr que la justicia levante las medidas restrictivas que lo mantienen incomunicado.

A a pesar de declararse como alguien alejado de la religión, confesó haber rezado por la vida de la joven aquella madrugada de furia. Su mayor angustia actual es que, debido a la perimetral, Arizaga todavía desconoce la gravedad clínica de lo que le sucedió en ese departamento. En el cierre, expresó: "Lo único que quiero es ver a Candela, abrazarla y decirle que estoy contento porque está bien. Hasta esta nota, ella no sabía que había tenido un paro cardíaco".