"Imposible no pensar": el desgarrador posteo de Benjamín Vicuña para Blanca a 20 años de su nacimiento
Entre el recuerdo de la cordillera y el ritual de escribir en la arena, Vicuña compartió el proceso de sanación que lo llevó a encontrar la paz.
Benjamín Vicuña compartió un mensaje profundamente emotivo en el día que Blanca cumpliría dos décadas. / Instagram @benjaminvucna.ok
Cada 15 de mayo, el universo digital se detiene ante las palabras de Benjamín Vicuña. En esta ocasión, la fecha adquiere una relevancia trascendental: Blanca, la hija que tuvo junto a Carolina "Pampita" Ardohain, cumpliría 20 años.
Lejos de la desesperación de los primeros tiempos, el actor chileno eligió transitar este aniversario desde la nostalgia y publicó un texto que funciona como un puente entre el plano terrenal y el recuerdo indestructible.
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Las emocionantes palabras de Benja Vicuña para su hija Blanca
"Por ti me disfracé de padre la primera vez", comienza el escrito, una confesión que desnuda la vulnerabilidad de aquel joven que descubrió el amor incondicional en 2006. Vicuña describe su paternidad como un proceso de transformación mutua: "Dormí en tus sueños, despertando los míos".
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Para el actor, Blanca no solo fue su primogénita, sino la arquitecta de un mundo nuevo donde la inocencia y la mirada profunda de la niña marcaron su destino para siempre.
El relato viaja hacia aquel día del nacimiento en el que la cordillera brillaba con una blancura que, según sus palabras, espejaba la sonrisa de su hija. Esa pureza es la que Benjamín intenta reconstruir hoy, enfrentándose al constante desafío de imaginarla como la mujer en la que se habría convertido. En su mente, Blanca es una joven de 20 años, dueña de una esencia dulce, graciosa y fresca, que mantiene esa mirada tímida pero cargada de sabiduría.
La escritura ha sido, para Vicuña, el gran canal de curación. "Escribí cartas de amor, te escribí un libro, te escribí una despedida", enumera sobre los rituales que le permitieron procesar el vacío. Tras años de duelo, el actor asegura haber alcanzado una etapa de renacimiento. Aquel antiguo hábito de grabar el nombre de su hija en la arena, solo para ver cómo el agua se lo llevaba, ha cambiado su significado.
"Esta vez el mar no lo borró. El mar me trajo un secreto y es que estás bien", concluye el mensaje, dejando ver que la angustia ha dado paso a una certeza espiritual. A través de este homenaje, Benjamín Vicuña no solo recuerda a quien fue su primera gran maestra de vida, sino que ofrece un testimonio de resiliencia para quienes intentan, día a día, encontrar un sentido después de la pérdida.




