Georgina Barbarossa cambió su look y la compararon con una histórica asesina
En los últimos días, Georgina Barbarossa se vio obligada a hacer un pequeño ajuste en su look a raíz de una incómoda afección en sus ojos. La conductora de Telefe padece conjuntivitis y apareció al aire con unos elegantes anteojos negros.
El detalle en la imagen de Georgina no pasó desapercibido y apenas arrancó con su programa, sus compañeros de equipo la recibieron al grito de “¡Yiya Murano! ¡Yiya Murano!”, en referencia a su notable parecido con la “La envenadora de Monserrat”, la famosa prestamista condenada por matar y estafar a tres mujeres.
“Sí, soy Yiya Murano”, reconoció Georgina Barbarossa, resignada luego de pasar la Semana Santa con una infección ocular. “Tengo conjuntivitis. Le mando un beso grande a mi doctor, Fernando”, dijo la actriz, vestida de verde, el mismo color de atuendo de una de las apariciones de Yiya Murano, quien pronto tendrá su propia serie.
Cabe recordar que Yiya Murano (como todos llamaban a María Bernardina de las Mercedes Bolla Aponte de Murano) fue una de las más célebres exponentes de la historia policial de Argentina. Fallecida en 2014, Yiya estuvo presa durante 16 años luego de la condena dictada en 1979 por tres cargos de homicidio y estafa.
Georgina Barbarossa reveló que tuvo un romance con un casado
En medio del boom por la serie sobre Guillemo Coppola que se centra en los escandalosos años de la fiesta menemista, llenos de vértigo, descontrol y excesos de todo tipo, Georgina Barbarossa reveló en una nota con Socios del espectáculo que en los años noventa ella misma vivió un romance clandestino con un hombre casado.
"En esa época se vivía así. Era diferente. Había un grupo de gente que vivía ese descontrol", admitió Georgina, en diálogo con el ciclo de El Trece. "Yo salí una sola vez con un señor casado y juré no hacerlo nunca más porque sufrí como una yegua. Yo lo sabía. Es horrible. Me tenía que esconder y conocía a la mujer", recordó sobre aquel vínculo.
La conductora de A la Barbarossa aclaró que la historia secreta terminó por decisión de ella, cuando logró darse cuenta de que la situación no daba para más. "Cortamos y sufrí mucho siendo la segunda”, se sinceró. “Me decía que se iba a separar y no se separaba nunca. Dije ´chau, basta´", cerró.