Fin del misterio en los Martín Fierro: qué se dijeron al oído Moria Casán y Georgina Barbarossa
En su programa de radio, la conductora detalló la intimidad de un cruce que combinó prestigio, viejas épocas y un pedido de disculpas inesperado.
Georgina Barbarossa se mostró visiblemente movilizada por las palabras que le dedicó su antigua compañera de rubro. / Gentileza Telefe
La alfombra roja y la entrega de los Premios Martín Fierro 2026 dejaron postales inolvidables, pero ninguna generó tanta expectativa como el cruce en el escenario entre Moria Casán y Georgina Barbarossa. El abrazo entre ambas actrices frente a las cámaras encendió las especulaciones sobre si se trataba de una tregua televisiva o de un pacto real. Para disipar cualquier duda, fue la propia One quien decidió revelar la intimidad de ese instante en su programa La mañana con Moria.
Un pedido de disculpas en el centro de los Martín Fierro
La conductora utilizó su espacio diario para arrojar luz sobre el breve pero intenso intercambio de palabras que mantuvieron mientras las luces del salón las enfocaban. Lejos de cualquier especulación mediática, Moria reconoció el valor de la trayectoria de su colega y la profundidad del vínculo que alguna vez las unió.
Te puede interesar
La picante revelación sexual de Adrián Suar que sorprendió a Moria Casán
"Georgina trabaja desde chica, es una artista muy reconocida. Hemos trabajado juntas, hemos sido amigas", recordó, contextualizando el peso de la historia compartida. Al detallar el minuto exacto del acercamiento físico, Casán describió una atmósfera de profunda sensibilidad.
-
Te puede interesar
Moria Casán incomodó a Adrián Suar con un filoso reclamo en plena entrevista
Según su relato, percibió de inmediato que Barbarossa estaba conmovida y en un estado de total vulnerabilidad. Fue en ese microclima de intimidad donde se produjo la confesión más fuerte: "Cuando nos abrazamos, yo sentí que ella se emocionaba. Las dos nos dijimos 'te quiero', pero yo le dije: 'Sorry, si te lastimé'".
Moria remarcó que el encuentro estuvo despojado de cualquier hipocresía propia del ambiente artístico, catalogándolo como un hecho verdadero y reconfortante para ambas. Además, la velada sumó un condimento histórico al incorporar a Carmen Barbieri en el cuadro, permitiéndole a la diva evocar sus comienzos junto a la familia del capocómico Alfredo Barbieri y los primeros pasos de la conductora de Mañanísima en el género de la revista.
Con este descargo, la One clausuró una etapa de distanciamiento con Barbarossa, reivindicando el estatus de ambas como figuras populares y prestigiosas del espectáculo nacional. En una televisión habituada a los conflictos armados, el gesto de madurez de las actrices se mostró como el verdadero hito humano de la gran noche de la pantalla chica.


