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A 50 años de Confesiones de Invierno, el disco que catapultó a Sui Generis

Este mes se cumplen cinco décadas del lanzamiento del famoso segundo álbum del grupo integrado por Charly García y Nito Mestre.

Sin lugar a dudas 1973 fue un año bisagra para el rock nacional. No solo fue el año del lanzamiento de Artaud de Pescado Rabioso, considerado uno de los discos más importantes en la historia del rock nacional, sino que además también se podía ver en las bateas de las tiendas Confesiones de Invierno, el segundo disco de estudio de Sui Generis

La banda integrada por unos jovencísimos Charly García y Nito Mestre, ya venían de un exitoso disco debut. Vida, lanzado un año antes, había generado gran repercusión dentro de la escena de la música nacional, sobre todo por el tema "Canción para mi muerte"

Charly con tan solo 22 años y Nito que todavía no cumplía los 21.

En este sentido, el dúo se enfrentaba al inevitable reto de poder superar ese gran éxito. Sin embargo, lograron reafirmar su talento como compositor e intérprete y este trabajo catapultó su carrera. La lista de temas incluyó canciones que marcaron a toda una generación, como "Rasguña las piedras", "Bienvenidos al tren", "Aprendizaje", "Cuando ya me empiece a quedar solo", "Lunes otra vez" y "Confesiones de Invierno"

En esta nueva etapa, la dupla se perfecciona musicalmente, con una elaboración más refinada y progresiva de las canciones, además de letras con mayor compromiso, pero sin dejar el folk rock propio de sus inicios. Aquí, Charly García incursiona en nuevos estilos, como, por ejemplo, el tango en "Cuando ya empiece a quedar solo", y el rock & roll, en "Mr. Jones", y empieza a mostrar rasgos de su idea original de banda de rock progresivo, con "Un hada, un cisne" y "Tribulaciones, lamento y ocaso de un tonto rey imaginario, o no".

Sui Generis con su última formación origina. De izquierda a derecha: Charly García (teclados, voz), Juan Rodríguez (batería), Nito Mestre (voz, guitarra, flauta) y Rinaldo Rafanelli (bajo). Imagen de revista Pelo.

La grabación se hizo en los meses de junio y julio en los estudios RCA Victor y Phonalex, con invitados como David Lebón (guitarra eléctrica y bajo), León Gieco (armónica en "Bienvenidos al tren"), Alejandro Medina (bajista de Manal), Juan Rodríguez (batería), Paco Prati (batería), Alejandro "Pipi" Correa (bajo) y Rodolfo Mederos (bandoneón en "Cuando ya me empiece a quedar solo"), más los arreglos orquestales de Gustavo Beytelmann. El manager de grabación fue nada más y nada menos que Billy Bond.

Este trabajo también dejó en claro las grandes diferencias en relación a la evolución compositiva de ambos. Es notoria la evolución de Charly, quien se perfiló  como un músico más integral, gran compositor, pianista y un cantante más "rockero", justamente a diferencia de la voz juvenil de Nito.

Nito y Charly firmando su contrato con la discográfica Talent. 

Pero también suma gran importancia el hecho que el dúo surgió en un momento donde el rock nacional atravesaba por un gran "recambio generacional" debido a la separación de importantes proyectos musicales como Almendra, Los Gatos y Manal. En este contexto, Sui Generis dio el puntapié inicial para una nueva era, siendo protagonistas de su propia historia y como una de las agrupaciones más trascendentales dentro de la escena local.