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La odisea de Dominique Metzger a la hora de comprar ropa

La conductora de Telenoche mostró las dificultades que padece a la hora de buscar indumentaria.
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Empática, capaz, afable y cercana. Dominique Metzger atraviesa el mayor desafío de su carrera con la oportunidad de comandar el barco de Telenoche, ese noticiero histórico de la televisión argentina. Ahí camina con su expertise en la mano para disfrutar de esa chance.

Envuelta en las sensaciones positivas, en la motivación de este paso, la periodista armó un informe muy singular, con el que retrató incluso un padecimiento que sufre de primera mano, ya que se lanzó a las calles a retratar las complicaciones para comprar ropa.

Dominique recorrió los shoppings para probarse prendas y recabar información respecto a los precios elevadísimos que abundan en el mercado, así como focalizó en otro aspecto fundamental, que se entrelaza con la ausencia de talles reales.

De ese modo, Metzger se filmó casi como en un documental, con un celular en los probadores, por eso anticipó la meta de la historia: “Vamos a ver dos cosas fundamentales, precios de la ropa y además un gran desafío que son los talles. ¿Puedo conseguir talles de ropa que te guste, que quede linda y que me entre? Vamos a ver si eso lo logro”.

La conductora del noticioso exhibió una gama variada de atuendos, de diversas casas y narró los precios que oscilaban entre 80 mil y 200 mil pesos, unas cifras exorbitantes y lejos del alcance de una porción mayoritaria de la sociedad argentina.

También charló con una especialista, María Paula Stonelli, directora de la Licenciatura en Marketing de la UCA, quien explicó: “El componente de la inflación es fuerte, hay muchos productos que tienen elementos importados”. Así como agregó: “El sector de indumentaria tiene un recargo de 55% entre impuestos y pago de alquileres, lo que afecta el precio final de las prendas”.

Dominique mostró la odisea de encontrar talles reales

En su recorrida, en ese raid por locales en centros comerciales importantes de la Ciudad de Buenos Aires, Dominique confesó, frente al espejo: “Me vine a probar pantalones, hay divinos que son de cuero, pero no los hacen en L, así que si sos de ese talle sonaste”.

Y para culminar con su análisis de este comportamiento de la industria, Metzger cerró con una reflexión que recopiló de su propia experiencia: “La odisea de comprarte ropa en Argentina, que te entre el talle y que lo puedas pagar”.