ver más

Así está hoy Gisel Pérez Ponce, la modelo que ganó el primer reality de Ricardo Piñeiro

La participante que brilló en el 2002 habló sobre el cambio rotundo que decidió afrontar.

El mundo de las pasarelas todavía lamenta el fallecimiento de Ricardo Piñeiro, personaje icónico del modelaje en los 90 y dueño de una de las más prestigiosas agencias. Quien también estuvo al frente del reality Super M, dejó el plano terrenal a raíz de un accidente cardiovascular (ACV) el miércoles pasado.

En un recorrido sobre sus presentaciones, surgieron historias que dejaron el reality Super M, aquel concurso televisivo de El Trece, del que salieron figuras como Paula Chaves, Chechu Bonelli, Luli Fernández y María del Cerro.

Paradójicamente, quien vio trunca su carrera y decidió alejarse del mundo de los flashes fue la ganadora de la primera edición, “La Cenicienta” Grisel Pérez Ponce quien no tuvo el grado de exposición que sí gozaron otras participantes.

Cabe recordar que aquella competencia, que tuvo su primera versión en el 2002 en plena crisis socioeconómica, consistía en afrontar distintos desafíos entre las 16 participantes, de las cuales seis serían finalistas y una sola la ganadora de un viaje, un auto y un contrato anual en la agencia de Piñeiro.

Luego de aquella consagratoria incursión, la modelo oriunda de Mendoza perdió notoriedad y decidió apostar a una vida tranquila y a otra profesión alejada del modelaje. Hoy con 39 años Grisel terminó sus estudios y se recibió de técnica en Preparación Física.

Justamente la participante detalló su decisión de cambiar de horizonte: “La carrera siempre fue un pendiente, cuando salí del secundario iba a estudiar profesorado de educación física pero surgió lo de Buenos Aires y lo fuí postergando y creí que ya no iba a hacerlo”.

La ex concursante, además de su profesión, es madre de dos hijos, Mauro de 14 y Luz de 9 años, además de haber vivido en México antes de volver a su Mendoza natal. A pesar de los cambios Pérez Ponce no olvida aquel paso por el reality.

“El Super M me abrió puertas a otro mundo, me dio la posibilidad de conocer otras cosas. Crecí en un barrio bastante humilde y con limitaciones de acceso; si no hubiese tenido la posibilidad de viajar a Buenos Aires, no se donde estaría”, sentenció la modelo que decidió cambiar de rumbo.