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Así están los hijos de Flavia Palmiero: tienen 34 y 27 años y uno vive en Madrid

Giulianna y Gianmarco Battellini han crecido, ya son adultos y tomaron su propio rumbo.
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En el marco de la celebración del Día de la Niñez, Flavia Palmiero sorprendió a sus seguidores de Instagram al armar un posteo muy emotivo de sus hijos, Giulianna y Gianmarco Battellini. Así, la actriz demostró el enorme crecimiento de ambos, que hoy transitan por los 34 y 27 años y armaron sus propios caminos.

En más de una ocasión, la histórica animadora infantil expresó públicamente el amor por sus herederos, como toda una madre orgullosa. De ese modo, Flavia ha presentado en sus redes al menor, de quien incluso reconoció que tomó clases para participar de MasterChef, por su condición de cocinero.

Lo cierto es que la mayor es arquitecta y sigue en extremo contacto con Palmiero. Mientras que el menor se lanzó a la aventura de recorrer Europa hace varios años y se instaló en Madrid, donde se desempeña con ahínco y sabiduría en las ollas y las sartenes.

A la hora de describir las personalidades de sus hijos, Flavia no dudó en aseverar: “Ambos cultivan el bajo perfil y no les gusta salir en los medios". Una postura diametralmente opuesta a la carrera profesional que supo edificar y que todavía la mantiene en vigencia con su proyecto textil.

Por otra parte, la ex MasterChef también se animó a especificar el lazo peculiar con su hija mayor: "Con Giuli somos muy unidas, yo siempre digo que ella es la mujer más madura de mi familia". Así como rebalsa de emoción al referirse al costado laboral: "Es una gran arquitecta y eso me llena de orgullo".

En esa entrevista con Revista Gente, Flavia también abordó la peculiar decisión de Gianmarco de trasladarse al Viejo Continente y contó: "Lo visité cuando se mudó en Copenhague y disfrutamos juntos la ciudad pero ahora, que está en Madrid, todo es más simple porque yo viajo mucho a España por trabajo".

Emocionada hasta el extremo y totalmente sincera, Palmiero no escatima en exteriorizar el sentimiento que le despiertan sus retoños: "Los amo y son la razón de mi vida. Sé que no digo nada original pero es la pura verdad. Nada me importa más en la vida que la felicidad de ellos".