Qué le pasó a Roberto Parra, el campeón del segundo Gran Hermano, con el premio que recibió
Roberto Parra fue el ganador de la segunda edición de Gran Hermano en la Argentina, hace 20 años, pero luego poco se supo de su vida, ya que no logró instalarse de lleno en los medios, más allá de esos primeros meses de furor entre los fanáticos del programa.
Silvina Luna, Pablo Heredia, Gustavo Conti, Ximena Capristo y Alejandra Martínez fueron quienes lograron posicionarse de los que participaron de aquella edición. No fue el caso de Roberto, a pesar de haber ganado.
“Gracias por todo a la gente que llamó, que no tiene plata ni para comer y llamó para que yo ganara. Me cayó como un balde de agua fría, nunca me tuve fe. Para mí también Silvina ganó, porque es una gran persona. Yo te voy a ayudar, Silvina, vivimos historias parecidas”, había dicho minutos después de que Soledad Silveyra le dijera que era el gran ganador.
Al tiempo, Roberto confesó que le hubiera gustado mantener en los medios. “Me hubiera gustado que Telefe me diera una posibilidad de seguir en la TV. Quería ser notero o periodista deportivo, también actor. Golpeé varias puertas para ver si podía hacer teatro”, contó.
Cuando le preguntaron por el dinero del premio, reveló: “Yo cobraba a los dos meses. Pero con De La Rúa se fue todo al tacho. La devaluación me mató. Nos fuimos a hacer un programa a Mar del Plata en el verano para Telefe y cuando volví terminé cobrando menos de 50 mil dólares”.
“Me costó sacarla del corralito. A Solita Silveyra y a Marcelo Corazza les pasó lo mismo. Toda la plata les quedó adentro del banco por confiar. Fue un verdadero horror”, agregó Roberto Parra sobre el dinero recibido por haber ganado Gran Hermano.
“A Gran Hermano entré por dos razones: estaba pasando un momento especial en mi vida. No estaba bien anímicamente por una situación personal que nunca conté y era un desafío para mí aislarme. Pero la causa principal fue que mi viejo se había quedado sin laburo un año antes. Yo dejé un reparto de madera que tenía y le dije: ‘Voy a probar suerte’. Ahí me decidí”, confesó.
“Soy un agradecido de haber vivido esa experiencia. La última palabra la tuvo esa gente que me alentó y votó para que ganara y eso no tiene precio. Se los voy a agradecer siempre. Me sentí reconocido, elegido y respetado. Y eso me lo llevo a la tumba”, concluyó.



