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De actriz a emprendedora: cómo está hoy y a qué se dedica Adriana Brodsky

La exvedette fue un verdadero ícono en la década del 80. Hoy sorprende con un trabajo muy diferente.

Adriana Brodsky supo ser un verdadero ícono en la década del 80. La actriz y ex vedette, apodada “La Bebota”, tuvo su estallido de fama trabajando junto a Jorge Porcel y, principalmente, con Alberto Olmedo, haciendo de “La Nena del Manosanta”.

Limpió vidrieras, trabajó de promotora, fue actriz y hoy sorprende con un emprendimiento muy distinto: acaba de inaugurar, de la mano de su hijo Javier, un proyecto gastronómico que surgió durante la pandemia de coronavirus.

“Al principio me pareció una locura porque se le ocurrió a Javier en plena pandemia. Mientras todos cerraban, a él se le ocurrió abrir, pero pasado el tiempo me di cuenta de que tiene más visión que yo y me lo demostró con su mirada fresca. Yo hubiese dicho que no directamente, pero él me convenció. Siempre apostó al país. Se jugó y eso me gusta”, comentó en diálogo con La Nación.



“La idea de un emprendimiento familiar viene de siempre. Fontana funciona de noche, muy bien desde hace un mes, recién nació. El nombre tiene que ver con la fuente que está en el jardín. Reparamos en eso y fue el que más nos gustó”, explicó sobre la elección del nombre del bar.

“Estamos trabajando muy bien. No damos abasto con las reservas. Este bar es divino, por la superficie, por el jardín, ideal para la noche. Javier lo había vislumbrado hacía rato. ‘A los treinta tengo que tener esto y esto’, decía. Y se dio. Cuando piensa algo, luego lo desarrolla, es imparable. Agustina, mi hija, también es muy decidida”, contó Adriana.

“Vengo a compartir, a comer, a estar con amigos porque me encanta. Fue un lindo esfuerzo que, además, es de los dos. Ahora aprendí a tirar cerveza, así que me van a ver detrás de la barra sirviendo. Pensé que no se iba a concretar y ahora siento una emoción muy grande”, expresó Brodsky.



En cuanto a la decisión de apostar a esta nueva vida emprendedora, la actriz sostuvo que se la jugó mucho más yendo hacia adelante con la creación del bar que en su incursión en la televisión, en donde terminaría brillando.

“En la actuación la oportunidad me llegó servida. Por esos años yo era promotora y modelo. Recuerdo que llevé un book a una productora para que me eligieran de extra. Me olvidé las fotos allí y al otro día me llamó un representante de actores, Carlos Bianchi, no el DT. Me dijo que me quería representar. Enseguida me presentó a Sofovich y a las dos semanas estaba trabajando en el programa que hacía más de 60 puntos de rating, La Peluquería de Don Mateo”, concluyó Brodsky.