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El video del mejor monólogo de Enrique Pinti

El capocómico murió a los 82 años y siempre quedarán su talento y lectura aguda de la realidad como en este fragmento.

El universo del espectáculo, del arte, del teatro y el público llora a mares la partida de Enrique Pinti, ese talentoso y multifacético artista que murió a los 82 años en el Sanatorio Otamendi. Una pérdida inconmensurable, que tiñe todo de dolor.

El creador de cientos de obras maravillosas no pudo superar un cuadro de descompensación, que lo llevó a internarse en el nosocomio allá por el 5 de marzo y apagó su luz. Una noticia que sacudió la sociedad en la mañana de este domingo triste.

En los últimos meses brotaron por doquier las versiones de un estado de salud complejo, sensible y reservado de Enrique, aunque sin un diagnóstico certero, por lo que se especuló con una depresión y fallas orgánicas. 

Acorde a su magnitud, a todo el acervo cultural que brindó al país, a todas las sonrisas que generó en los argentinos, y también las reflexiones, se lo despedirá en el Multiteatro Comafi, justo en el ámbito que siempre se desenvolvió de manera mágica.

Hace unas semanas se agudizó la atención en el estado de Pinti, por eso en el ciclo A la tarde, que conduce Karina Mazzocco, la periodista Débora D’Amato describió: “Sufrió hace muy poco la pérdida de un amigo muy cercano. Todo lo que influya a nivel emocional repercute en la diabetes, la enfermedad que Enrique tiene”.

Dentro de una enorme cantidad de producciones que realizó Enrique, en más de seis décadas de trabajo, se destacan aquellas obras en las que se presentaba con su locuacidad para analizar la historia argentina, para desarrollar un resumen del devenir sociopolítico y económico.

En ese contexto, su mítica Salsa Criolla se convirtió en un clásico, en una pieza descomunal que todo el mundo debería conocer por la capacidad de comprensión de los hechos históricos. Y en este video se percibe todo lo que pensaba y la inteligencia magnánima de Pinti.

El actor nunca evitó, ni filtró, ni maquilló ninguno de los acontecimientos, así como tampoco ponderó una corriente política sobre la otra. Su mirada se centraba en remarcar los ciclos y el comportamiento autodestructivo de la sociedad y sus líderes, de toda calaña. ¡Gracias maestro!