La inmaculada tarea que realizó Carmela Bárbaro en el velorio de Gerardo Rozín, su ex pareja
El viernes 11 de marzo, Gerardo Rozín murió. Hace dos años que le venía peleando a un tumor cerebral. Y el pasado martes la familia dijo basta. “Qué no sufra más. Sedemosló y que se vaya de la mejor manera posible”, coincidieron todos, en la casona de Gerardo, que fue su bunker en los últimos meses de vida.
Una de las personas que estuvo allí, a su lado, fue Cármela Bárbaro, la segunda mujer de Gerardo Rozín, la mamá de Elena, su segunda hija, que ya tiene 11 años. Durante todo este tiempo, la periodista experimentó un cúmulo de sensaciones de toda índole (las expresó en un posteo en sus redes sociales), y sus actos de las últimas horas la pintan de cuerpo entero y despiertan la admiración de sus seres queridos.
Todo esto ocurrió desde la muerte de Rozín. Y de esto habló, con conocimiento de causa porque es amiga de la familia, Karina Iavícoli en Socios del espectáculo, el nuevo programa de chimentos de las mañanas de Canal 13.
La panelista contó lo que vivió la expareja de Rozín durante esas horas de adiós. Con lágrimas en los ojos, la panelista narró: “Carmela, una entereza… perdón, yo la quiero mucho”, dijo, y tuvo que parar porque la emoción no la dejó hablar.
Hasta que contó que sacó fuerzas de las entrañas para ponerse al servicio de los seres amados de Gerardo Rozín: “Y la veía conteniendo a la gente que iba. Es muy impactante. Sabe que es fuerte. Está muy triste por Elena que es muy chiquita, tiene once años”.
Para agregar más sustento al sentimiento que le despertó Carmela, Karina añadió: “La vida te va a compensar como te compensó siempre. Vos la veías ahí abrazando a su familia. Carmela lo amó un montón a Rozín y él a ella. Elena es producto de ese amor”.


