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Cómo fue la pelea callejera de Andrea Rincón en la que terminó con fractura de cráneo

La actriz experimentó un momento muy complicado en su adolescencia y una pelea en la calle terminó con una secuela muy grave.

Andrea Rincón se muestra visceral, sin filtros ni posturas impostadas. Se expresa lisa y llanamente sobre su personalidad, sus huellas de vida, su recorrido complejo lleno de contratiempos y también como una resiliente total, que supo encontrarle la vuelta.

La famosa siempre ha detallado las particularidades de su crianza, sobre todo esa época de la adoslencia en la que se sumió en la adicción al alcohol cuando apenas transitaba por los 13 años. Así como la decisión a los 16 de abandonar el hogar familiar y vivir en la calle.

Con sus demonios a cuestas, Andrea se las ingenió para sobrevivir a la intemperie, mientras continuaba con el colegio secundario. Claro que la búsqueda de sustento la llevó hasta revolver la basura para poder alimentarse y en la vía pública se enfrentó a decenas de situaciones.

 

En esas noches de rebeldía, de consumo de drogas y de intento de dominar su autoconocimiento, Rincón se topó con una circunstancia compleja, que derivó de su furia interna trasladada al otro, a direccionar su bronca en el exterior.

Todo el mundo siempre ha detectado que la actriz posee como una pequeña particularidad a la hora de hablar, sobre todo en el formato de su boca, con una inclinación de sus maxilar. Es mínimo, pero el origen de ese gesto proviene de esa etapa juvenil.

Resulta que en una de esas arranques, cuando era una adolescente que pateaba las calles, Andrea decidió confrontar a una mujer, en claro ánimo de iniciar una trifulca, de lanzarse a una pelea sin sentido. Eso concluyó con una paliza que le provocó hasta una fractura de cráneo.

En cuanto a esa vivencia, con los años, Andrea contó: "Una vez me pegaron una patada voladora, me hicieron una fractura en el cráneo y terminé hablando de costado. Yo tenía 17 años y la mina 28. Le fui a pegar y me dio una buena menesunda ”. 

En relación con las secuelas de eso, Rincón se animó a describir con todas las letras, y sin eufemismos, lo que padece en la actualidad:  “Lo estoy tratando de corregir hablando frente al espejo, pero no es fácil. Igual, esa vez me lo merecía. Era de pelearme mucho, estaba resentida con la vida".

Sobre las adicciones, la famosa narró:  "Mi problema siempre fue el alcohol. Lo que hizo en mi vida fue que no me preocupara por nada. Lo descubrí a los 13 años y dije: 'Acá está, ésta es la solución'. Siempre tenía miedo de que le pasara algo malo a mis hermanos. Y si bebía de más, me olvidaba de todo".