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El sorprendente cambio de vida de Silvia Pérez, la ex chica Olmedo

El fallecimiento de Alberto Olmedo produjo un quiebre en la vida de la actriz que fue parte de "las chicas de Olmedo". Su vida dio un giro por completo y hoy es otra persona.
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Silvia Pérez comenzó su carrera como modelo en el año 1974, en el momento que un fotógrafo descubre su belleza y decide sacarle sus primeras fotos en la costa atlántica de nuestro país. Luego de eso y en un tiempo corto, se colgó el premio de Miss Argentina. A partir de ahí, su vida no tuvo respiro y comenzó a trabajar en el modelaje y la actuación.

Sin embargo, mientras caminaba por las pasarelas y era tapa de revistas, llevaba a cabo su carrera universitaria en traductorado de Inglés y Arquitectura. Esto fue impuesto por sus padres, como condición fundamental para seguir con su oficio. 

Tras su paso por varias tiras en televisión, se encontró con su ejemplo a seguir y gran amor: Alberto Olmedo. “De él aprendí el oficio. Era genial compartir un escenario: me hacía sentir artista. Aunque solo fueron tres años, esa época signó mi vida artística", afirmó la artista cuando le preguntaron sobre él. 

Su primera experiencia junto a Olmedo fue en “No toca botón”, donde pasó a ser una de sus chicas junto a Beatriz Salomón, Susana Romero y Adriana Brodsky. Allá por la década del 80, Silvia fue una de las sex symbols y una gran figura del espectáculo que brillaba en los escenarios, en el cine y en las pantallas de televisión.

En referencia a la relación amorosa que tuvo con Alberto, la confirmó recién en el año 2011 y la definió como: “Un fuego y una intensidad terrible”. Además reconoció estar muy enamorada, y que él fue como un padre para su hija. Por tal motivo, es que sufrió tanto al momento en que se produce la muerte de Olmedo cuando cayó al vacío desde un piso 11.

Aquella pérdida física significó un quiebre importante en la vida de la actriz, ya que el día anterior a este hecho habían puesto fin a su relación. “Cuando él murió se detuvo el tren. La tristeza que tuve fue el punto de inflexión para mi conciencia de la existencia y de la humanidad. Tenía una carrera que no había planificado, que solo tenía que ver con que fuera digna y honesta pero trabajar para poder sostener la educación de mi hija", manifestó Silvia durante una entrevista.

En plena crisis existencial, una amiga le otorgó un libro sobre Sai Baba y eso produjo un cambio por completo en su vida. A partir de allí viajó aproximadamente 13 veces a la India. “En la comunidad, recibí el cachetazo más grande. De sentirme entre miles y miles de personas de todo el mundo más los argentinos y darme cuenta de que somos todos iguales”, afirmó. 

Después de un largo tiempo, retomó la actuación y en la actualidad se encuentra trabajando en teatro. Estrenó “La última Bonaparte”, donde su vida se superpone con la de Marie Bonaparte. La artista disfruta de su nuevo espíritu y continúa haciendo lo que más la apasiona y le recuerda a su gran amor: actuar.