La verdad del divorcio de Nico Vázquez y Mercedes Funes, tras 15 años del escándalo
La conclusión de una relación amorosa implica un dolor emocional, un cúmulo de sensaciones angustiantes que se apoderan de las fibras, lo que borboteó en las entrañas de Mercedes Funes. Claro que el trance se maximiza ante la exposición pública de esa decisión personal por la visibilidad de Nico Vázquez, dado que la cargosa atención de los medios provoca una repercusión todavía peor.
Ese fue el caso de Mercedes, que en 2007 se divorció del actor, al poco tiempo de transitar por el registro civil y luego de más de seis años de noviazgo. En esa época, los paparazzis persiguieron a ambos artistas en el tratamiento de la noticia.
El halo del misterio se posó sobre esa ruptura, porque generó un verdadero cimbronazo que a los cuatro meses de caminar por el altar hayan tomado la decisión de finalizar el amor. No existía un argumento muy sólido para comprender semejante acontecimiento.
Siempre quedó flotando en el aire la sensación de un dolor profundo que inundó a Funes a raíz de un comportamiento errático de Vázquez. Claro que las coincidencias terminaron por construir el contexto, todo comenzó con la incorporación de Nicolás al elenco de Casi ángeles.

El actor se acopló a esa serie de Telefe y rápidamente brotaron rumores de un flechazo con Emilia Attias, que no prosperó ni dispuso de sustento. Empero, a las semanas surgieron con fuerza las versiones de una conexión poderosa con Gimena Accardi.
Lo cierto es que sin aportar demasiadas explicaciones, Vázquez abandonó el hogar en el que convivía con Funes y se mudó solo a una casa en San Isidro. Las turbulencias se apoderaron de ambos, con guardias interminables, con una cobertura de los medios muy intensas.
A los meses de todo ese escándalo, Nico oficializó el noviazgo con Gimena, una relación sólida y que se mantiene hasta la actualidad y que en 2016 dieron el paso de formalización con el casamiento. Pero todavía restaba más claridad de los factores que lo empujaron a romper con Mercedes.
Tras años de silencio, de lamer sus heridas, la actriz se animó a compartir la verdad de todo ese periodo disruptivo en su vida, del momento más angustiante que transitó. "Me perseguían fotógrafos y no entendía nada. De pronto cada cosa que hacía parecía muy importante para el mundo", contó.

En cuanto a su postura en esa época turbulenta, Mercedes lanzó: "El momento fue bravo para mí, fue difícil de manejar. Igual entendí que nadie toma de vos lo que vos no le permitís. Nadie logró verme sentada llorando diciendo 'oh, mirá lo que me pasó’. No lo hice porque decidí no hacerlo”.



