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Cristian Petersen mostró la casa en la que vivía con Sofía, su novia de 26 años, que lo dejó de un día para otro

El chef abrió las puertas de su hogar, ahí donde convivió durante un largo tiempo con su expareja.
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Desde los recovecos de ese estudio tan enorme, lleno de hornallas, sartenes y alimentos creció un amor. Sí, Christian Petersen sintió el llamado de su corazón para lanzarse a la aventura de conquistar a Sofía Zelaschi, una participante del reality El gran premio de la cocina.

En medio de la presión por cumplir con las exigencias del certamen, las corridas para crear platos y la adrenalina de las cámaras, el afamado chef cayó rendido en los encantos de Sofía, a pesar de los 26 años de diferencia de edad que los separan.

Tal grado de enamoramiento sintió Petersen que la convocó para trabajar juntos en diversos proyectos gastronómicos y en el 2020 se aventuró a la compleja situación de convivir. Claro que todo se estimuló en la forzosa necesidad de recluirse por la irrupción del coronavirus.

Lamentablemente, el amor se esfumó, algo cambió en el seno de la pareja y ya no vibran juntos. Hace unas semanas, el cocinero anunció al mundo la triste noticia y aseguró que el vínculo se reconfiguró y traspasó de un noviazgo a una simple amistad y obligaciones laborales en conjunto.

Justamente, Christian había dado un enorme paso cuando optó por compartir su hogar, su rincón en el mundo con Sofía, y su hijo. Porque durante un periodo extenso, el chef y la joven se lanzaron en el desafío de vivir bajo el mismo techo y el elegido fue la casa de Petersen.

Se trata de un loft muy canchero que el famoso cocinero dispone en el codiciado barrio de San Isidro, en la zona norte del conurbano bonaerense. Una propiedad en la que todo está integrado y en la que brilla la decoración por el amor al arte que profesa Christian.

Como si fuese un paralelismo del mundo de la gastronomía, Petersen elige mostrar todo, que todos los elementos se encuentren a la vista. Así se puede percibir una cocina enorme, con estanterías en las que reposan las vajillas y todos los adminículos necesarios.

De manera íntegra luce un living con sillones tapizados en cuero, porque hay muchas reminiscencias al campo, probablemente estimulado en la afición de Petersen por el asado y ese ámbito campestre. Los cuadros son otros de los protagonistas, hay decenas que adornan las paredes y de grandes pintores.

Otro de los focos se vincula con el gimnasio que se armó Christian, con pesas e implementos, pero sobre todo con una bolsa de boxeo, a la que acude para liberar tensiones. Aunque también reconoce que suele practicar yoga en esa zona de su loft.