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El mundo Cerati en cinco discos

La ecléctica discografía de Gustavo Cerati deja un puñado de registros fundamentales, navegando entre el estilo propio y el riesgo de la búsqueda.

Gustavo Cerati se convirtió ayer en la primera estrella del rock nacional en alcanzar el estatuto de leyenda, sin pasar antes por el bronce de "prócer de nuestra música". A diferencia de mitos vivientes como Charly García o el Indio Solari, el espíritu inquieto de Cerati logró plasmar una trayectoria versátil y sin fisuras, manteniendo intacta su voz y potenciando su calidad musical; siempre esquivo a acomodarse en un lugar de confort. Además, el líder de Soda Stereo fue tal vez el único referente en la historia del rock argentino que pudo ser tan popular como cool, sin que una cosa significara el aplazamiento de la otra.

Este año se cumplió el 30 aniversario del lanzamiento del disco debut de Soda, y si bien los rankings resultan muchas veces arbitrarios, aquí va un repaso cronológico de cinco registros en los que Gustavo dejó una fuerte impronta. En algunos casos, se trata de materiales que marcaron a fuego a una generación. En otros, de rarezas en su momento incomprendidas, pero que con el paso del tiempo han adquirido el estatus de disco de culto.

1- Signos - Soda Stereo (1986)

El tercer lanzamiento de la banda comandada por Gustavo Cerati fue el responsable de la consagración definitiva en América Latina. Un disco repleto de clásicos, que además se convirtió en el primero en ser editado en formato de compact disc en Argentina. Con Signos, los Soda demostraron que eran mucho más que look extravagante y raros peinados nuevos. El impacto comercial se homologó a la calidad musical del registro, a través una grabación plena de matices sofisticados. A hits como Prófugos, Persiana americana y Signos - todos ellos dignos exponentes del sonido new wave - el trío sumó tracks inquietantes como No existes y Final caja negra.


2- Canción animal - Soda Stereo (1990)

Frecuentemente reseñado como uno de los discos de rock en español más importantes de todos los tiempos, Canción animal marcó a fuego a una generación con sus guitarras en estado de crudeza. Con la presencia de Carlos Alomar, guitarrista de David Bowie en la era dorada de los '80, este registro funcionó como antesala al furor mundial del grunge. El aporte de Daniel Melero fue también clave para este material que se prepara para celebrar sus 25 años sin acusar recibo del paso del tiempo.

3- Colores santos - Cerati - Melero (1992)

Este disco incomprendido está esperando su acto justiciero de reparación histórica. En su momento, algunos condenaron la orientación de Gustavo Cerati hacia el territorio de la música electrónica, bajo la clara influencia de su co equiper Daniel Melero. Los músicos grabaron este trabajo con la plena convicción del placer por la búsqueda, y desligándose de presiones comerciales. A su vez, el siguiente registro con Soda Stereo, Dynamo, acusó la evidente influencia del experimento craneado por esta genial dupla.


4- Amor amarillo - Gustavo Cerati (1993)

 El primer disco solista de Cerati fue concebido en medio de una marea de tensiones con Soda Stereo. Gustavo buscó refugio en la voz de su esposa de aquel momento, Cecilia Amenábar, grabando junto a ella el single Te llevo para que me lleves. A su vez, se atrevió a continuar las texturas que había explorado con Daniel Melero en Pulsar y Rombos; y se animó a un excelente cover de Spinetta en Bajan. El diseño de tapa de Alejandro Ros también marcó todo un hito por su riesgo y perfección.

5- Fuerza natural - Gustavo Cerati (2009)

Gustavo podría haber extendido el último tramo de su carrera alrededor de covers ajenos o propios, al estilo de 11 episodios sinfónicos. Pero el tramo final de su discografía no respondió a los cánones en los que descansan muchos músicos consagrados. Cerati prefirió seguir creando nueva música, y así al notable Ahí vamos de 2006, le siguió el descomunal Fuerza natural con el que clausuró involuntariamente su carrera en 2009.