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Un film argentino generó polémica en el festival de San Sebastián

"Jauja", dirigida por Lisandro Alonso y protagonizada por Viggo Mortensen, recibió aplausos de aprobación y algunos silbidos al término de la su proyección.

 Precedida del caluroso recibimiento que un nutrido grupo de admiradores le dio a Mortensen en la entrada de la sala Kursaal 2 de esta ciudad, la proyección de Jauja provocó reacciones dispares entre aquellos que disfrutaron del viaje hipnótico propuesto por Alonso y otros que se vieron ajenos a su propuesta.

De muy buen humor, casi como si fueran los protagonistas de un espectáculo de "stand-up", Mortensen y Alonso respondieron preguntas y, teniendo claro que su filme no necesariamente será del agrado de todos, el cineasta aseguró: "No me interesa demasiado lo que pueda pasar con la película. Para mí lo más importante fue filmarla y la gran experiencia que tuvimos en el rodaje".


Con guión del propio Alonso y del escritor y poeta argentino Fabián CasasJauja mantiene el ritmo pausado y contemplativo que el director convirtió en su marca de estilo en La libertadLos muertos y otras tantas películas, pero esta vez apela mucho más a los diálogos para hacer avanzar una narración de tintes oníricos.

"Es una película que me reinventa como cineasta y me abre un montón de oportunidades inciertas, pero que quiero abrazar", afirmó Alonso, quien llegó a Donosti luego de ganar el Premio Fipresci de la crítica internacional en la sección Una Cierta Mirada del último Festival de Cannes.

El título de esta película filmada en distintos lugares de la geografía hostil y escarpada de la Patagonia argentina remite a un lugar mítico que -según reza una leyenda introductoria- los antiguos llamaban Jauja y "la creían una tierra de abundancia y felicidad", pero tan difícil de hallar "que los que la intentaron encontrar se perdieron en el camino".

"Lo importante en el arte es hacer muchas preguntas y no dar respuestas. Esta película puede ser el sueño de una niña o de un perro, pero eso no importa. Yo no tengo una interpretación propia, cada espectador puede imaginar una explicación que más le guste", afirmó Mortensen, quien desplegó una bandera de San Lorenzo que daba cuenta de su reciente triunfo en la Copa Libertadores.

Después de Todos tenemos un plan, escrita y dirigida por Ana Piterbag en 2012, esta es la segunda vez que Mortensen realiza una película en Argentina, donde residió durante su infancia y donde dice sentirse como en casa.

Fuente: Télam