Probamos el nuevo SUV Tank 300: el todoterreno con nivel de calidad que sorprende
La avalancha de SUV que están llegando al mercado argentino tiene un protagonista inesperado: los fabricantes chinos.
Tank 300 SUV
La avalancha de SUV que están llegando al mercado argentino tiene un protagonista inesperado: los fabricantes chinos. En un escenario donde las marcas tradicionales siguen un ritmo de renovaciones cada cuatro o cinco años, las firmas chinas parecen jugar otro deporte: desembarcan, se posicionan y en menos de dos años ya presentan un restyling profundo o directamente una nueva generación.
Desde que se autorizó el ingreso de vehículos electrificados con valor FOB de hasta 16.000 dólares, el panorama cambió todavía más. No solo se multiplicaron las opciones híbridas y eléctricas, sino que junto a ellas arribaron productos térmicos de alta gama que buscan captar usuarios desde un nivel totalmente distinto.
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En ese contexto aparece Tank, la marca de Great Wall Motors (GWM), con un modelo que ya está dando que hablar: el Tank 300, un auténtico todoterreno que combina imagen clásica, tecnología moderna y un nivel de calidad que sorprende incluso a quienes están acostumbrados a manejar SUVs premium.
La pregunta era inevitable: ¿está realmente a la altura de las referencias históricas del off-road?
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Diseño: SUV con ADN 4x4 sin disimulos
El Tank 300 no intenta ser algo que no es. Su estética es deliberadamente cuadrada, con superficies planas, ángulos marcados y ese look “boxy” que remite inmediatamente a los íconos del 4x4.
Los faros LED redondos, la parrilla amplia, los pasos de rueda prominentes y la rueda de auxilio exterior refuerzan esa identidad clásica. Sin embargo, el conjunto no se siente una copia: toma inspiración del Defender original, del Clase G y del Bronco, pero el resultado final construye personalidad propia.
La unidad evaluada, en color anaranjado, fue imán de miradas durante todo el test. Con 4,76 metros de largo, es un vehículo imponente sin caer en exageraciones. Representa el tipo de diseño que cualquier amante del off-road reconoce al instante.
Calidad interior: un contraste que sorprende
Puertas adentro, el Tank 300 desmitifica prejuicios. A diferencia de lo que su imagen rústica podría sugerir, el interior presenta una calidad percibida muy elevada:
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tapizados de cuero,
superficies soft-touch,
apliques metálicos,
y un nivel de ensamblado que no tiene nada que envidiarle a varias marcas europeas.
Un detalle llamativo son las toberas de ventilación, similares a las de Mercedes-Benz, con un funcionamiento sólido y un “click” final que transmite robustez.
Los asientos delanteros ofrecen buen soporte, la insonorización está más lograda de lo esperado para un SUV de más de 2.500 kg, y el espacio general es generoso.
Las plazas traseras cumplen para dos adultos; para tres, como sucede en casi todos los vehículos de esta arquitectura, pueden resultar algo justas en trayectos largos.
El tablero está dominado por dos pantallas de 12,3 pulgadas en formato unificado, que dan un toque tecnológico muy marcado. La única crítica: durante el período de prueba no logramos hacer funcionar Android Auto ni Apple CarPlay, algo que la marca deberá revisar.
Motor y transmisión del SUV Tank 300: sofisticado, silencioso… y sediento
Bajo el capot encontramos un 2.0 turbo naftero de 217 CV y 380 Nm, asociado a una transmisión ZF automática de 8 marchas, una caja reconocida por su suavidad y rapidez.
En ciudad, el conjunto funciona con notable armonía:
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la octava marcha mantiene el motor relajado,
el aislamiento acústico es superior al esperado,
la respuesta al acelerador es inmediata pero controlada.
El punto fuerte es la facilidad de conducción. A pesar del peso, el SUV se siente dócil, progresivo y muy predecible.
En ruta, acelera de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos, un número más que correcto para su masa. La estabilidad es buena, aunque la carrocería cuadrada deja claro que el viento lateral no es su aliado.
El consumo fue el aspecto menos favorable: 12,1 L/100 km en promedio, un valor esperable para un motor turbo que debe mover más de dos toneladas.
Desempeño off-road: donde realmente marca diferencias
Si en el asfalto el Tank 300 cumple, fuera de él directamente brilla. Su configuración es la de un todoterreno de verdad:
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Chasis de largueros y travesaños
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Suspensión delantera independiente y eje rígido trasero
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Despeje de 224 mm
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Ángulo de ataque: 33°
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Ángulo de salida: 34°
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Vadeo: 700 mm
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Caja reductora
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Bloqueo de diferencial delantero y trasero
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7 modos de conducción específicos
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Sistema Tank Turn (giro cerrado frenando la rueda interna)
En un uso real fuera del pavimento, estos elementos no solo están presentes: funcionan. El único limitante son los neumáticos orientados al asfalto, que condicionan el agarre extremo en superficies blandas. Aun así, permiten circular con solvencia en arena, y el vehículo demuestra que está diseñado para mucho más.
Confort dinámico: sorprendentemente civilizado
La gran sorpresa es cómo se comporta en asfalto considerando su arquitectura clásica. La dirección resulta precisa, la suspensión absorbe con solvencia baches e imperfecciones y el balance general del vehículo transmite seguridad.
Existe, naturalmente, algo de rolido en curvas rápidas, pero está dentro de lo esperable para un SUV de chasis y gran altura.
Equipamiento del SUV: tecnología a gran escala
El Tank 300 viene cargado de elementos que normalmente se ven en vehículos bastante más costosos:
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Tapizados calefaccionados
Butacas delanteras eléctricas
Dos pantallas de 12,3”
Techo solar
Climatizador bizona con purificador
Equipo de sonido Infinity con 9 parlantes + subwoofer
Cámaras 360°
La calidad de armado y materiales confirma lo que muchos anticipaban: China ya no compite por precio; compite por nivel de producto.
Seguridad: completo y con ADAS trabajados
En materia de seguridad, incorpora seis airbags y un paquete ADAS muy completo:
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Frenado autónomo
Mantenimiento de carril
Control crucero adaptativo
Alerta de punto ciego
Control crucero off-road
El sistema puede sentirse un poco intrusivo en determinadas situaciones, un comportamiento típico en algunos productos chinos, pero lo cierto es que el equipamiento está y funciona correctamente.
Precio, garantía y el mensaje de fondo
El Tank 300 se ofrece a 51.900 dólares, con una garantía inédita en el país:
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6 años o 200.000 km para el vehículo completo
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10 años o 1.000.000 de km para motor y transmisión
Estas cifras no solo son inéditas: son un golpe directo al corazón del segmento. El Tank 300 se posiciona como un modelo que podría competir sin problemas con referentes como Wrangler o Bronco… pero cuesta menos de la mitad.
El mensaje es directo: el producto compite en serio y la garantía respalda que GWM sabe lo que está ofreciendo.
Conclusión: China ya no compite… domina
El Tank 300 demuestra que la industria china ya dejó atrás su etapa de “alternativa económica”. Con chasis, reductora, bloqueos, tecnología, buen confort y una calidad interior que sorprende, este modelo no viene a ocupar un espacio vacío: viene a desafiar a los históricos.
Y con semejante garantía, deja claro que no planea hacerlo por poco tiempo.
China ya no golpea la puerta del mercado argentino: entra, se sienta en la mesa principal y cada vez lo hace con más autoridad.