El curioso vínculo entre Peugeot y el ciclismo
La historia de Peugeot en el ciclismo se remonta a 1886, cuando la marca dio sus primeros pasos en la movilidad con el lanzamiento del Gran Bi, un peculiar velocípedo que desafiaba el equilibrio con su gran rueda delantera de 1,36 m y su pequeña rueda trasera de 40 cm. A pesar de su singular diseño, fue un gran éxito y marcó el inicio de una larga tradición en la fabricación de bicicletas.
Después de una década en el sector, en 1896 Peugeot superó la marca de las 9.000 unidades anuales fabricadas, marcando un hito significativo en su trayectoria. Desde entonces, la producción de bicicletas de la marca nunca se detuvo, expandiéndose constantemente para satisfacer la creciente demanda.
La gama de bicicletas y accesorios se amplió considerablemente, incluyendo modelos diseñados para el ejército y para competiciones ciclistas, que ya eran populares a finales del siglo XIX.
Para el año 1900, la planta de Beaulieu alcanzó una producción de 20.000 modelos, que abarcaban tanto bicicletas como triciclos, evidenciando el crecimiento y la diversificación de la línea de productos de Peugeot en ese momento.
El inicio del primer Tour el 1 de julio de 1903 marcó un hito importante en la historia del ciclismo. Peugeot estaba preparado para este evento, consciente de la importancia de las carreras para promocionar sus productos.
Tras la Segunda Guerra Mundial, en las décadas de 1950 y 1960, se produjo un auge sin precedentes en el ciclismo. Numerosas empresas optaron por promocionarse mediante vehículos personalizados con formas y colores llamativos, creando una colorida caravana publicitaria llena de originalidad.
En 1982, Cycles Peugeot implementó la técnica de soldadura fuerte para la fabricación de sus cuadros, lo que garantizaba que la unión o la costura soldada no fueran visibles. Al año siguiente, se lanzaron las primeras bicicletas de carbono, un material que es 4,5 veces más liviano que el acero y 3,2 veces más resistente.
En 1998, Peugeot estableció un nuevo récord mundial en bicicleta al alcanzar los 212 km/h en una pista de esquí de la estación de Vars. Este logro no desvió su atención de su vocación innovadora.
En el siglo XXI, la marca presentó su primera bicicleta híbrida de serie en 2009 y desarrolló una mountain bike con ruedas de 29 pulgadas en 2011. La primera eBike llegó en 2013 con la Peugeot AE21 Hybrid, una bicicleta urbana, compacta, eléctrica e inteligente, que incluía un ingenioso estuche para la batería, una bolsa para computadora portátil, una estación antirrobo y un puerto USB.