El día que Ayrton Senna dio cátedra de conducción a bordo de un Honda NSX
Faltan palabras para definir lo que fue Ayrton Senna, tanto como piloto como persona. Pasar horas y horas bajo la lluvia para perfeccionar su técnica en superficies sumamente complejas es una de las tantas particularidades que lo convirtieron en un mito del deporte automotor.
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En 1988 llegó al que por entonces era el mejor equipo de la parrilla de Fórmula 1: McLaren. Ese mismo año, también llegaba Honda a motorizar al equipo británico. No era casualidad. El año anterior en Lotus habían entablado una muy buena relación con el piloto de Sao Paulo y pensaban seguir apoyándolo por muchos años más.
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Es así que durante cuatro años la automotriz japonesa motorizó a McLaren, convirtiéndose en una de las alianzas mas ganadoras de la categoría reina con cuatro títulos mundiales en cinco años (1988 a 1992).
El respeto que le tenía la cúpula nipona a Senna era tal que en 1989 le pidieron que se subiera a un proyecto de un deportivo biplaza que estaban desarrollando. Estamos hablando del Honda NSX con motor central 3.0 V6 que entrega una potencia de 274 CV y 285 Nm de torque, asociado a una caja manual de cinco velocidades.
Con mucho gusto, el brasileño se subió y lo piloteó durante unas vueltas en el circuito de Suzuka. Al bajarse, sugirió que hicieran el chasis un 50% más rígido, dándole unos retoques en la dirección y en los amortiguadores. Por supuesto, los ingenieros le hicieron caso y el NSX se convirtió en el vehículo preferido de Ayrton Senna. A continuación, el video.