Mujeres Arriba
En el 2015 con la inquietud de Estela Perinetti, enóloga senior de Luca Wines nació el Club de Mujeres Profesionales del Vino, que reúne a mujeres enólogas, agrónomas y a mí como sommelier (lujito de lujitos).
El Club nace con la idea de compartir catas, datos sobre cosecha, presentación de nuevos vinos para lograr la crítica constructiva y obviamente, la formación conjunta.

Se imaginan que cuando una corchera o casa de tonelería invita a un grupo a capacitarte son 99,9% hombres y 0,01% mujeres. Por lo que, contar con un grupo preformado hace que la decisión de viajar a capacitarse sea mucho más fuerte.
Si bien es un grupo pequeño con el tiempo se proyecta un crecimiento sumando a todas las enólogas y agrónomas del país.
Mientras pensaba la nota me surgieron un par de preguntas como:
¿Cuál fue tu primer trabajo?
¿Cuántos años te costó llegar al puesto actual?
¿Existe posibilidad de seguir creciendo?
¿Cuál crees que es el límite en la vitivinicultura para una mujer?
¿Es muy complicado ser mujer y ocupar ser primera enóloga o agrónoma?
¿En qué se diferencian el aporte de la mujer del hombre en la industria vitivinícola?
Entre las respuestas se destacan la cantidad de años que cuesta llegar a un puesto principal, pero esto no es cuestión de sexo, sino que el trabajo duro y que el logro va a depender de cada una. Mientras que algunas consideran que sí se puede crecer y no habría una limitante al ser mujer, saben que eso depende de la mentalidad del dueño/a de la bodega.
Obviamente siempre hubo algunas diferencias por sexo, pero cada vez son menos.
Argentina no está lejos de lo que sucede en el mundo, por ejemplo la Universidad de Santa Clara, en California hizo una encuesta donde sólo el 10% de las bodega o proyectos eran liderados por mujeres sobre 3400 bodegas encuestadas.
Es un porcentaje chico considerando que en 1999 el 30% de los egresados en vitivinicultura eran mujeres y en el 2015 ya son mitad y mitad.
Esto se puede leer de dos maneras: la desigualdad aún existe o el techo está lejos y aún queda mucho por crecer.
Ser mujer y profesional es complicado, porque uno sigue llevando la casa, en el caso de las que son madres cuidando niños y obviamente sin dejar responsabilidades por cumplir. Bien lo expresa Valeria Antolín de Bodega Piatelli cuando comenta "Mi primer año de maternidad, momento en que ya era responsable de toda la parte productiva de Piattelli, fue muy difícil. Sentía que no le dedicaba el tiempo necesario a mi bebé y tampoco podía estar en cada detalle de la bodega como lo hacía anteriormente. Me costó un año acostumbrarme a mi nueva vida, creo que si hay una diferencia entre hombres y mujeres trabajando, ya que las mujeres no solo debemos trabajar al mismo ritmo que los hombres para poder competir, sino que además debemos llevar adelante una casa y criar niños al mismo tiempo. Debemos hacer rendir al máximo cada minuto de nuestro día y resignamos la parte social. Por eso creo que este grupo de mujeres del vino es una gran idea y no debemos dejar que se pierda."
A continuación les presento a cinco miembros del grupo que viene creciendo lento pero de forma sostenida. Y no pierdan de vista que aunque no hay demasiadas enólogas o agrónomas como principales o head winemaker, hay muchísimas número dos. Y como reza el dicho, detrás de cada gran hombre, hay una gran mujer. Grandes ejemplos son Laura Principiano de Zuccardi, Andrea Tansini de Doña Paula y Noelia Torres de Viña Cobos. Trataré de ir presentándolas a todas para que tengan el placer de conocerlas, son mujeres trabajadoras, apasionadas y profesionales.
Estela Perinetti / Ingeniera agrónoma / Bodegas: Luca Wine, Catena Zapata y Familia Cassone / Puesto: Enóloga en jefe/ Enóloga adjunta/ Enóloga Consultora / Antigüedad 18 años en el grupo Catena
- 1) Mi primer trabajo fue como Ingeniera agrónoma desarrollando todo lo que se usa como protecciones antigranizo , Fui asesora Crea y trabajé en el Inta. Mi primer trabajo como winemaker fue en Escorihuela Gascón, como enóloga responsable,
- 2) Me costó varios años conseguir el lugar de winemaker a pesar de mi antecedentes.
- 3) Seguro que sí,
- 4) No creo que haya límites, depende en gran medida de nosotras
- 5) Es muy complicado ser mujer y ocupar ser primera enóloga o agrónoma? Las complicaciones vienen a raíz de ser una actividad que demanda trabajo duro pero creativo, pero al mismo tiempo depende de la naturaleza y sus ciclos, por lo que para la mujer es fácil de entender y adaptarse
Teresita Barrio / Lic en Enología / Moor Barrio Wines / Enóloga, propietaria, comercial, operaria, etc... / Antigüedad: 6 años
- 1) Mi primer trabajo fue una pasantía en Federico de Alvear (Recuerdo que era la única mujer en la bodega).
- 4) Si es que existe un límite, este seria exactamente el mismo que el de un hombre.
- 5) Es complicado porque la mujer no deja de hacerse cargo de las tareas del hogar, pero aún así tenemos la capacidad de adaptarnos y cumplir con nuestros roles a la perfección.
- 6) Creo que la mujer es más sensible y detallista, y siempre hace falta el "toque femenino".

Celeste Pesce / Ing. agrónoma /Bodega Escorihuela Gascón / Directora exportaciones / Antigüedad 5 años y medio
- 1) Mi primer trabajo fue como pasante en Luigi Bosca
- 2) Me tomó 10 años llegar a mi actual posición
- 3) Sí, existe la posibilidad de crecer
- 4).El límite en la vitivinicultura para una mujer es llegar a gerente general. Y depende de la visión del dueño
- 6) El aporte de la mujer se diferencia por el detalle, dedicación, nivel de conocimiento y profesionalidad.
Valeria Antolín /Ingeniera Agrónoma y Enóloga Piattelli Vineyards /Primer Enóloga y Encargada de Viñedos /Antigüedad: 13 años
Mi primer trabajo fue ayudando a mi papá en su proyecto de vinos espumantes. Luego comencé a trabajar en distintas bodegas mientras estudiaba la carrera de agronomía. A los 25 años coincidente con el momento en que me recibí de ingeniera Agrónoma comencé a trabajar para Piattelli Vineyards. En aquel momento la empresa poseía dos fincas y elaborábamos solo un poco de Cabernet Sauvignon. Tuve la suerte de ir creciendo junto con la empresa: construimos la bodega, plantamos más viñedos, nos extendimos a la zona de Cafayate, en donde seguimos plantando y construimos otra bodega. La verdad es que Piattelli ha sido desde aquel momento gran parte de mi vida. Con aciertos, errores y mucho, mucho trabajo las cosas se fueron dando de forma natural y de repente hoy me encuentro al frente del departamento de Enología y Agronomía de una bodega que promete mucho para el futuro. No creo que haya límites en vitivinicultura para una mujer. Si creo que se complica un poco más cuando tenés hijos.
Maria Jimena Lopez / Licenciada en Enologia e Industria Frutihorticola / Códigos S.A y Asesora Externa en Varios Proyectos Privados / Presidente y Propietaria De Codigos S.A.- Asesora Externa / Antigüedad: 8 Años En Códigos y 23 Años En La Industria Vitivinícola
- 1) Mi primer trabajo fue como analista de laboratorio en bodegas chandon en el año 1994.
- 2) Me costó 14 años llegar a mi posición.
- 3) Siempre existe la posibilidad de seguir creciendo. Acá en Argentina y por qué no en el exterior..
- 4) No hay limites. Depende de la capacidad profesional y personal de cada mujer.
- 5) Ha sido y es complicado ser primera enóloga y/o ingeniera agrónoma. Personalmente pienso que mis comienzos fueron muy difíciles, pero hoy es menos complejo. De todas formas como madre y profesional es una tarea complicada, pero vale la pena . No me imagino haciendo otra cosa ....
- 6) La mujer es detallista, y a su vez trabaja con una mirada global, en varios frentes a la vez. El hombre es más práctico. Creo que el hombre y la mujer se complementan perfectamente en esta industria
Espero que les haya gustado conocer un poco de la trayectoria de estas mujeres y que sirva de inspiración a muchas que vienen creciendo día a día en la industria.
Feliz día de la mujer para todas las mujeres, las de hierro, las de seda y las de acero inoxidable y pisón!
Hasta la próxima semana!







