El Mundial de Sommeliers en primera persona (2° Parte)
Recapitulamos? Haciendo un breve repaso, podemos decir que nos visitaron más de 300 personas de 58 países, que hablaban más de 30 idiomas aunque los idiomas oficiales fueron español, inglés y francés.
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El objetivo principal es la elección del mejor sommelier del mundo tras pruebas exhaustivas que además del conocimiento, agregan desafíos, resolución de problemas y obviamente todo bajo un timing super ajustado que le agrega el factor nervios.
El concursante venía con un claro objetivo, competir y ganar, pero no venía solo. Lo acompañaba una comitiva oficial formada por el presidente de la asociación, prensa especializada de su país y otros 2 miembros opcionales. En algunos casos fue otro periodista o un ex mejor sommelier del país y en varios casos ese acompañante era el entrenador o entrenadora.
Los favoritos o los que se sentían más confiados viajaron con su equipo completo que incluía desde fans o hinchas hasta un equipo de filmación propio. Estos se hacían sentir en los pasillos, en las salas y obviamente en el teatro Independencia donde por momentos llegaba a ser ovación.

Argentina jugaba con dos jugadores de primer nivel, Paz Levinson y Martín Bruno, quienes quedaron como 4° y 29° Mejor del Mundo respectivamente. Varias fueron las ocasiones donde los hicimos sonrojar, cada vez que pasaban por un pasillo del hotel, o entraban al restaurante o los llamaban al escenario, se despertaba la argentinidad a la voz de "Argentina, Argentina, Argentina".
Realizar el mundial en nuestro país fue la excusa perfecta para traer a la prensa mundial y los grandes referentes y compradores del vino del mundo una semana a Argentina.
El lujo de contar con la atención exclusiva de compradores de monopolios, de aerolíneas, de cadenas hoteleras, entre otros, no tiene precio. Era nuestra oportunidad de lucirnos y la aprovechamos.
Durante una semana les ofrecimos los mejores vinos (ojo, no los más caros, sino los grandes vinos argentinos, los de gran relación calidad precio), los mejores insumos de la gastronomía, carnes, papines, tomates rojos, pimientos, zapallos, choclos, peces de río, etc. Con esto prentendíamos enamorarlos de nuestra cultura.
Las locaciones fueron muchas, entre ellas, el hotel Hyatt, hotel Sheraton, Teatro Independencia, Nave Cultural, el Auditorio Bustelo, la Enoteca y bodegas de Guaymallén, Maipú, Luján de Cuyo y Valle de Uco.
Cada bodega presentó sus mejores vinos, creó sus maridajes y abrió sus puertas a sus invitados, nuestros invitados. Pueden ver un ejemplo de ello en el siguiente link:
www.facebook.com/RutiniWines/videos/10156138261201980
La logística implicó movilizar 8 buses, vans y camionetas, movilizar a más de 300 no fue fácil pero lo hicimos con la ayuda de Hon Travel, el socio estratégico encargado de la hospitalidad.
Coordinar miles de copas por día y descorchar miles de vinos fue una tarea titánica a cargo de la Asociación Argentina de Sommeliers y su gran equipo de voluntarios que no solamente pusieron su expertise, sino su pasión y profesionalismo.
La sonrisa, la cordialidad y la calidez fueron parte de los valores destacados por los participantes.
Armand Melkonian, mejor sommelier del mundo 1969, señaló "Que este fue el mejor mundial" además de comentar que 20 años atrás no hubiese imaginado a Argentina con la calidad de vinos que encontró en esta oportunidad.
Ha pasado una semana y es muy pronto para medir el impacto sobre nuestra vitivinicultura, pero el haber leído ya notas en Decanter, Drink Business, Jancis Robinson, Clarín, La Nación, publicaciones en Francia, Canadá, Serbia etc son señales de un buen augurio.
Como parte de la industria y como argentina siento un gran orgullo por lo logrado y esperamos volver a ser sede aunque sea en los próximos 1oo años.
Hasta la próxima semana.
María Laura Ortiz
[email protected]
TW @MaLauraOrtiz_ar




