Visita del papa León XIV en Argentina: el deslumbrante palacio en el que se hospedará
Conocé los detalles del Palacio Fernández Anchorena, el deslumbrante edificio de la Avenida Alvear donde se alojará el Papa León XIV.
El palacio de Recoleta que recibirá al sumo pontífice en Argentina. Te contamos su historia y te mostramos el lujo de la Nunciatura Apostólica.
La visita del papa León XIV a la Argentina, programada entre el 8 y el 11 de noviembre, ya moviliza a las delegaciones del Vaticano para ultimar cada detalle logístico. El centro neurálgico de su recorrido será la Nunciatura Apostólica, una imponente joya arquitectónica situada en la Avenida Alvear 1605/1637, en pleno corazón del distinguido barrio porteño de Recoleta.
Este majestuoso enclave diplomático cumple un rol crucial como embajada del Vaticano, articulando el vínculo político y eclesiástico entre la Santa Sede y las autoridades locales. El espacio está a cargo de monseñor Michael Wallace Banach y funciona dentro del histórico Palacio Fernández Anchorena, una de las estructuras más refinadas de la Ciudad de Buenos Aires.
La deslumbrante edificación fue proyectada en 1907 por el célebre arquitecto francés Édouard Le Monnier, tras un pedido a la distancia encomendado por el matrimonio integrado por Juan Antonio Fernández y Rosa Irene de Anchorena. Pensado como un elegante hôtel particulier de marcado estilo Luis XV, los dueños jamás habitaron la propiedad; sin embargo, se encargaron de adquirir personalmente en boutiques parisinas todo el mobiliario y las piezas ornamentales que decoran sus amplios salones, su entrada tipo loggia, su gran vestíbulo y su impactante cúpula.
Hacia octubre de 1922, el destino de la casona dio un giro radical al transformarse en residencia presidencial. Al asumir la jefatura del Estado sin contar con una vivienda en el país, Marcelo Torcuato de Alvear alquiló el lugar junto a su cónyuge, la cantante lírica Regina Pacini. Décadas más tarde, la renombrada benefactora Adelia Harilaos de Olmos compró la propiedad para donarla a la institución eclesiástica, concretando tras su fallecimiento en 1949 la instalación definitiva de la delegación pontificia en 1952 y su posterior distinción como Monumento Histórico Nacional en 2002.
Un legado de fe que reitera su protagonismo tras recibir a Juan Pablo II
El palacio atesora hitos inolvidables para la feligresía local, al haber alojado a San Juan Pablo II durante sus concurridas misiones pastorales de 1982 y 1987. Ahora, casi cuatro décadas después, este entorno privado al que el público general no tiene acceso volverá a ser el hogar temporal de un líder católico. Desde allí, la máxima autoridad de la Iglesia se desplazará hacia los distintos compromisos que conforman su nutrido itinerario en el país.
La intensa agenda pastoral del Papa León XIV en la Argentina
El itinerario público comenzará el lunes 9 de noviembre con una misa multitudinaria en el Monumento de los Españoles, ubicado en Palermo, para luego trasladarse al Cottolengo de Don Orione en Claypole. El martes 10, la máxima autoridad eclesiástica volará hacia Córdoba para presidir un oficio religioso matutino y retornará a Buenos Aires para encabezar un multitudinario encuentro de jóvenes. Finalmente, el miércoles 11 visitará la cárcel de Devoto y culminará la jornada con una célebre misa en la emblemática Basílica de Luján.