ver más

Vinos, naturaleza y una práctica para mejorar el cuerpo, la mente y el espíritu: todos los Sociales

La experiencia que combina vinos, el yoga y los paisajes mendocinos está afianzada y ofrece un circuito itinerante para disfrutar en todas las estaciones. No te pierdas las fotos de un día hermoso.


En un marco de naturaleza, viñedos y asombrosos escenarios, Yoga por los Caminos del Vino es una gran opción para hacer algo diferente, tanto para turistas como para residentes mendocinos.

El producto, que tiene el aval del Gobierno de Mendoza, desplega una agenda anual de encuentros en distintas bodegas y wine lodges, donde propone una clase de yoga integral seguida de un brunch, una deliciosa tarde de té o un brindis. Momentos de relax y conexión entre quienes comparten la experiencia.

"El encuentro interior con uno mismo, la conexión con el otro y los placeres de la vida se disfrutan por igual", dice una de las participantes a MDZ. Por supuesto, los escenarios varían según condiciones del clima y época del año.

"A mi me encanta que las clases de yoga integral esten dirigidas a todo público, y a personas con o sin experiencia. Yo, por ejemplo, vine con mi madre de 73 años, y mi hija, de 17", aportó Susana, una abogada que se regaló un momento distinto.

"Por medio de diferentes técnicas, se busca entrar en la mente para concentrarla y calmarla; guiada por la respiración consciente en un encuentro místico del ser, busca la unión del cuerpo, la mente y el espíritu, y la movilización y fluidez de emociones y energía", especifica Alejandra Navarría, alma mater del producto.

A los encuentros también se puede acceder con reserva previa, adquiriendo la entrada. El cupo es limitado y se desarrollan de acuerdo a las disposiciones vigentes en el marco de la emergencia sanitaria.

Esta vez, Yoga por los Caminos del Vino -que cuenta con el aval del Gobierno de Mendoza, Bodegas de Argentina; Fondo Vitivinícola; Wine in Moderation y CaminosdelVino.org- se realizó en bodega MilSuelos.

¡No te pierdas la galería de Sociales!

Camila Valentini y Lucas Pérez.

Mariana Franchetti, Alejandra Navarria, Flor Lucero y Hebe Bayona.

Ariel Cosoli y Silvana Savard.

Constanza Patrucco, Flor Pacheco y Nadia Rivero.

Postura de la Diosa, para fortalecer piernas, abrir el pecho, mejorar equilibrio y cultivar estabilidad.

Ejercicio, concentración, amistad y brindis, en medio de un paisaje invernal.

Betiana Lozano y Hebe Bayona.

Conversación y disfrute en la terraza de Mil Suelos, después de la clase de yoga.

El Día Internacional del Yoga se disfrutó en bodega Mil Suelos.

Eliana Ruggeri, Griselda Castellanos y Silvana Flores.

Flavia Marino y Bárbara García.

Sofía Montepeloso, Iris Navarro y Marianella Navarro.

La práctica incluyó posturas de pie en las que se fortaleció y oxigenó el cuerpo.

Gisela Fitt y Gabriela Sánchez.

Griselda Castellanos y Eliana Ruggeri.

Hebe Bayona, Walter Pavón y Flor Lucero.

Heloise Rodrigues y Thomas Breitenstein, dos viajeros que compartieron la experiencia Yoga por los Caminos del Vino.

Inés, Laura, Mariana, Gustavo, Mariana, Blanca, Paulina y Euge, disfrutando del brindis.

Lucas Pérez y Camila Valentini.

Luis Coloccioni y Lorena Catalani.

Mariana Franchetti, Alejandra Navarria, Flor Lucero, Walter Pavón y Hebe Bayona.

Mariana Rezzónico, Laura Vázquez y Mariana Franchetti.

Tomás Grifol y Flor Segura.

Maribel Garciandia y Nerina Fernández.

Posturas del Guerrero, entre tanques y vino.

Santiago Torriglia, Jorgelina Suárez, Brenda Gómez y Darío Avaca.

Sasha y Sheila Eztala.

Sofía Montepeloso, Iris Navarro y Marianella Navarro, en bodega Mil Suelos.

Prácticas indoor para el circuito invernal de Yoga por los Caminos del Vino.

Tomás Grifol, Flor Segura, Gisela Fitt y Gabriela Sánchez.