Una Leona y un gesto que vale doble: todos los Sociales de una tarde de hockey y solidaridad en Mendoza
Más de cien chicas compartieron una clínica con la Leona Agustina Albertario: la movida fue a beneficio de CONIN. Un día de deporte, aprendizaje y solidaridad.
No te pierdas la galería de fotos, al final de la nota.
El 11 de septiembre, jugadoras de las divisiones 6ª, 7ª, 8ª y 9ª de distintos clubes de la provincia se encontraron en Los Tordos Rugby Club con la Leona Agustina Albertario, integrante del seleccionado argentino de Hockey femenino, para vivir una tarde de entrenamiento, aprendizaje y mucha emoción.
"Hay regalos que no vienen envueltos. A veces llegan en forma de una caja de leche en polvo, un palo de hockey bajo el brazo y la ilusión de conocer a una de las grandes referentes del deporte argentino", expresó emocionada una de las chicas a MDZ. Eso fue lo que ocurrió en Mendoza, donde una jornada que tenía al hockey como protagonista terminó dejando algo mucho más importante: una ayuda concreta para quienes más lo necesitan.
Pero había una condición para participar: cada jugadora debía llevar una caja de leche en polvo. Todo lo reunido fue destinado íntegramente a Fundación CONIN, transformando una clínica deportiva en una acción solidaria.
La propuesta permitió que las chicas disfrutaran de una experiencia que probablemente recuerden durante mucho tiempo, mientras que, al mismo tiempo, cada una pudiera aportar algo para una causa que excede largamente al deporte.
-
Te puede interesar
Las viviendas históricas que encontraron una segunda vida
Una Leona cara a cara con las más chicas
La tarde comenzó con una charla en la que Albertario compartió algo que no suele verse cuando se encienden las luces de una cancha: el camino detrás del alto rendimiento.
Habló de las etapas que atraviesa una deportista, de las decisiones, de los momentos difíciles y de la importancia de sostener la motivación cuando las cosas no salen como uno espera. No fue una clase magistral, sino el relato en primera persona de alguien que hizo ese recorrido y ahora tiene la posibilidad de contárselo a las nuevas generaciones.
Después llegó el momento que todas estaban esperando.
“Va a ser una hora de puro hockey”, había anticipado Albertario, y cumplió. La cancha se convirtió en un gran espacio de entrenamiento, con ejercicios por estaciones y actividades adaptadas a las distintas divisiones.
La Leona corrigió movimientos, mostró ejercicios, respondió preguntas y, sobre todo, jugó con las chicas. Para muchas, tener enfrente a una referente que habitualmente ven en una pantalla fue una experiencia difícil de olvidar.
“Me encanta poder seguir expandiendo el deporte”, contó Albertario, quien recordó que cuando comenzó a jugar, a los cinco años, este tipo de encuentros no eran habituales.
“Ahora que las chicas salieron campeonas, creo que está buenísimo que todas se puedan acercar y poder compartir su experiencia”, señaló.
Y hubo algo que la jugadora destacó por encima de cualquier cuestión técnica: las ganas de las chicas.
“Las chicas están súper contentas, motivadas y con muchas ganas, y eso es lo que importa: venir y compartir un ratito”, resumió.
No todo se entrena con el palo y la bocha
La jornada también tuvo un espacio dedicado a una parte del deporte que muchas veces queda en segundo plano: la cabeza.
En paralelo a la clínica se desarrolló una propuesta de entrenamiento mental y visual de la mano de Sportvision, con ejercicios destinados a trabajar la atención, la concentración, la percepción visual, la toma de decisiones y la capacidad de responder frente a diferentes estímulos.
La idea fue mostrarles a las jugadoras que prepararse para competir no consiste solamente en correr más, pegarle mejor a la bocha o perfeccionar una técnica. También implica aprender a mirar, decidir y reaccionar.
Después de la charla llegó la práctica, con dinámicas grupales que llevaron esos conceptos a situaciones concretas vinculadas con el hockey.
Una camiseta firmada y una causa que queda
La tarde terminó con sorteos, camisetas firmadas y fotos junto a Albertario. Los recuerdos quedaron en cada club y en cada teléfono, pero hubo algo que trascendió las imágenes del encuentro.
Las cajas de leche reunidas fueron destinadas a CONIN, haciendo que la experiencia de las jóvenes deportistas tuviera también una dimensión solidaria.
Así, una tarde pensada para acercar a las nuevas generaciones a una figura del hockey argentino terminó convirtiéndose en una oportunidad para ayudar. Porque detrás de cada jugadora que llegó con su palo y su entusiasmo hubo también una pequeña contribución que, reunida con muchas otras, puede transformarse en algo mucho más grande.
La clínica fue organizada por la Bolsa de Comercio de Mendoza, que eligió el deporte como punto de encuentro y contó con el acompañamiento de Los Tordos Rugby Club, que cedió sus instalaciones. La iniciativa también tuvo el apoyo de Sabrostar, Powerade, MinutoHockey, Hockey Home y Sportvision.
La propuesta forma parte de la agenda que la institución mendocina viene desarrollando para vincular al sector productivo y financiero con otros ámbitos de la provincia, como el deporte, la cultura y el turismo.
Pero esta vez, más allá de cualquier estrategia institucional, la ecuación fue sencilla: una Leona, cientos de chicas, una tarde de hockey y muchas cajas de leche destinadas a quienes las necesitan.