El imponente look de Máxima Zorreguieta en el Día del Príncipe: mirá las fotos
La Reina Máxima de Holanda rompió con sus tradicionales atuendos de gala para el Día del Príncipe con un look especial. ¡Mirá!
Mirá el look de Máxima de Holanda. Foto: EFE
La reina Máxima de Holanda acudió al Prinsjesdag 2026, conocido en neerlandés como Día del Príncipe, con un conjunto en blanco y negro que rompió con los tonos vivos y los destellos que suelen definir sus apariciones de gala. La monarca estuvo acompañada por el rey Guillermo Alejandro y por las princesas Amalia, Alexia y Ariane en la ceremonia que da inicio formal al año parlamentario de los Países Bajos.
Cada tercer martes de septiembre, La Haya se convierte en el escenario del Prinsjesdag, una fecha institucional que incluye la procesión solemne de la familia real hasta el Teatro Real. En ese recinto, el rey Guillermo Alejandro ofrece el Discurso del Trono. Para las mujeres de la Casa de Orange, el evento impone una etiqueta tradicional: vestido largo de gala y tocado, que antiguamente era sombrero. Estas normas se remontan a los tiempos de las reinas Emma y Guillermina, cuando asistir con la cabeza descubierta o las piernas visibles se interpretaba como una infracción grave al protocolo.

Te puede interesar
Día Internacional del Guacamole: conocé su origen y cómo prepararlo en casa
Con los años, las exigencias se han vuelto más flexibles y hoy admiten incluso pantalones o la opción de renunciar al tocado. Máxima de Holanda ya había optado por conjuntos de dos piezas en ediciones previas e incluso por pantalones, como sucedió en 2023, aunque los vestidos han sido la alternativa que más ha repetido para esta ceremonia.
Para el Prinsjesdag de 2026, Máxima rescató una falda de gala de seda blanca con acabado satinado que integra su vestuario desde 2006, y la combinó con una blusa negra de manga larga y corte estructurado, sumando guantes negros.
El contraste cromático de este año se completó con unos pendientes de perlas en forma de lágrima y un broche a juego ubicado en la cintura, ambas piezas del joyero real de la Casa de Orange. El tocado escogido acentuó la sobriedad del estilismo, con un modelo negro y minimalista, ya usado antes por la reina, formado por dos vainas que atraviesan la cabeza.


