Una joya arquitectónica de Mendoza se transforma: la casona donde hay moda y trueque
Te contamos como una casona histórica y joya de la arquitectura, es el lugar donde la moda circular y el estilo vintage se unen: una propuesta brillante.
Una propuesta diferente en un entorno único en el que la moda, el reciclaje y la buena energía fueron los pilares.
Foto: Diego Quiroga / MDZLa moda circular sumó un nuevo capítulo en Mendoza con una destacada feria de ropa vintage. MDZ estuvo en el lugar para vivir de cerca el evento en formato Hangout, desarrollado en una verdadera joya arquitectónica. Esta propuesta combinó tendencia, diseño sostenible, música retro e intercambio textil en un entorno histórico único.
El inmueble, que por fuera exhibe una fachada de época muy sencilla, resguarda en su interior habitaciones impecables con vitraux deslumbrantes en ventanas y puertas, una gran hall de techo alto, pisos originales, mobiliario de 1913 conservado a la perfección y una gran lámpara tipo araña antigua que puede verse desde muy cerca. En este espacio, ubicado en Santiago del Estero 20 esquina Avenida San Martín de Ciudad, fundado originalmente a principios del siglo XX por Pedro y Alfredo Canónico como la fábrica de pastas "La Italia" y posterior molino harinero, la atmósfera invitó a explorar perlas indumentarias a precios muy accesibles.
Carmela Bianca de 23 años, organizadora del encuentro y dueña del proyecto, detalló la génesis de esta jornada especial: "Bueno, yo normalmente suelo organizar ferias americanas hace ya casi dos años. Pero ahora se nos ocurrió la idea de decir 'che, si siempre hacemos ferias americanas, ¿por qué no sumar un poquito más?'. Así que organizamos una feria que tenga no solamente venta de ropa, sino también un taller de upcycling y además estamos ofreciendo un intercambio de ropa".
Un histórico lugar que recibe a los amantes de la moda circular: mirá el video
Upcycling e intercambio textil
El taller de reciclaje estuvo a cargo de Débora "Debby" Magallanes, creadora de la firma H Club, quien se encarga de guiar la transformación de prendas mediante tintas, parches y apliques. "El upcycling es transformar prendas preexistentes en otra de más valor, tanto económico como ecológico. En el taller les explicamos las técnicas y empezamos a intervenir la prenda con la técnica que quieran usar", destacó la diseñadora de 22 años.
Por su parte, la dinamización del trueque clásico estuvo coordinada por Camila Victoria Sierra, quien supervisó el estricto control de calidad del perchero colectivo. "La metodología es así: la persona viene con un máximo de cinco prendas, nos encargamos de verlas, de que estén en buen estado. Una vez que pasa el control, la gente puede elegir cualquier prenda random de los percheros", explicó Vicky sobre la dinámica de intercambio.
Las prendas de este sector realmente valen la pena, MDZ hizo la experiencia y se llevó una grata sorpresa al encontrar verdaderas joyitas en aquellas perchas de intercambio, colgando la ropa que entra en el mismo lugar de donde se saca la que es elegida para llevar a casa.
Un mundo de prendas únicas y una propuesta diferente: mirá el video
Un espacio con historia y visión de futuro
La curaduría de la indumentaria ofreció un abanico diverso que abarcó desde piezas de los años 60, 70 y 80 hasta estética dosmilera y jeans baggy. "Las propuestas son supervariadas, tenemos más de 20 feriantes y cada una de las marcas tiene su estilo propio. Hay una selección donde hay un poco de todo", agregó Carmela Bianca sobre la variedad exhibida en los percheros.
La elección de Canónico House no fue casual, ya que el espacio fue remodelado tras un acuerdo con Juan Morelli, nieto de Alfredo Canónico. Cabe destacar que los hermanos Canónico llegaron a Mendoza antes de finalizar el siglo XIX y ganaron premios internacionales en París, Roma, Barcelona y Milán con sus productos, siendo su molino el último en funcionar dentro de la provincia.
La iniciativa reafirma el crecimiento de las propuestas de consumo consciente en la escena urbana mendocina. "La idea es que la ropa circule, que la gente que por ahí no tiene un recurso para comprar pueda traer algo lindo de su casa que ya no usa más y se lleve algo todavía más lindo", concluyó Vicky sobre el espíritu de la jornada.



















