Termas en pleno invierno: el pueblo a dos horas de Buenos Aires que invita a quedarse
General Belgrano, a solo dos horas de Buenos Aires, ofrece un refugio invernal con aguas termales a 41° y un bosque centenario ideal para desconectar.
General Belgrano es un pueblo bonaerense donde las aguas termales surgen desde 960 metros de profundidad a una temperatura de 41°.
General Belgrano turismoA poco más de dos horas de la Ciudad de Buenos Aires aparece una escapada especialmente tentadora cuando bajan las temperaturas. General Belgrano es un pueblo bonaerense ubicado a orillas del río Salado que combina tranquilidad, naturaleza y un parque termal. Desde CABA son unos 156 kilómetros y el viaje ronda las dos horas.
El gran atractivo son las Termas del Salado, ubicadas junto a la ribera. El agua hidrotermal brota de una perforación de 960 metros de profundidad a 41° y posee una alta mineralización, con presencia de sodio, calcio y sulfatos. Una vez dentro del complejo, las piscinas mantienen diferentes temperaturas para poder alternar los baños.
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El pueblo escondido entre montañas donde el agua brota a más de 50°
El parque cuenta con piletas ensambladas entre sí, una cubierta y otras semicubiertas, por lo que puede disfrutarse incluso durante los meses fríos. En primavera y verano también se habilitan piscinas de agua natural fría, pero es precisamente en invierno cuando el contraste entre el aire fresco y el agua caliente vuelve más atractiva la experiencia.
Pero las termas no son la única razón para conocer este pueblo. General Belgrano creció junto al río Salado y posee una extensa costanera que conecta los balnearios Viejo y Nuevo. En la zona hay espacios verdes, parrillas, áreas deportivas, confiterías y sectores utilizados para la pesca de pejerreyes y carpas.
Descubrí el Bosque Encantado y su historia natural
A pocos minutos del centro aparece otro de sus grandes atractivos: el Bosque Encantado, una reserva natural de más de 23 hectáreas atravesada por senderos. En su interior crecen más de cincuenta especies de árboles que superan los cien años, entre ellos robles, magnolias, laureles, acacias, eucaliptos y un antiguo ginkgo biloba.
En medio del bosque se conserva además una vieja casona donde funciona el Museo de las Estancias. La combinación de senderos sinuosos, árboles centenarios y construcciones históricas permite sumar una caminata tranquila antes o después de pasar algunas horas en las aguas termales.
General Belgrano también conserva el ritmo propio de los destinos del interior bonaerense. La estadía puede completarse con restaurantes, alojamientos y paseos por el casco urbano, aunque la cercanía con Buenos Aires hace posible salir por la mañana, disfrutar de las termas y regresar durante la noche.
¿Por qué General Belgrano es ideal para una escapada de invierno?
El verdadero diferencial está en poder combinar todo sin recorrer grandes distancias. En apenas un fin de semana, este pueblo permite pasar de un baño en aguas que nacen a 41° a caminar entre árboles centenarios o terminar la tarde frente al Salado, una propuesta especialmente atractiva para cortar con la rutina sin alejarse demasiado de Buenos Aires.