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Receta de tiramisú: sorprendé con esta versión casera y deliciosa

La clave del tiramisú casero está en las vainillas y el punto justo de humectación en café. Te enseñamos la receta paso a paso para un postre irresistible.


El tiramisú con vainillas es la versión argentina del clásico italiano, en el que las vainillas reemplazan a los savoiardi con una textura más densa y un sabor que se funde con el café y el mascarpone. El resultado es un postre más compacto, menos aireado que el original, pero con un carácter propio que muchos prefieren. Lo importante de esta receta está en no humedecer demasiado las vainillas, ya que un segundo por lado en el café es suficiente. ¡Manos a la obra!

Ingredientes

  • 500 g de mascarpone, frío
  • 4 huevos frescos, separados
  • 1/2 taza de azúcar
  • 200 g de vainillas caseras o compradas
  • 1 taza de café fuerte, frío
  • 2 cucharadas de licor de café o amaretto (opcional)
  • Cacao amargo en polvo para decorar

Receta de postre tiramisú clásico ideal para ocasiones especiales.

Paso a paso de la receta

  1. Hacé café fuerte y dejá enfriar a temperatura ambiente. Agregá el licor si usás. Reservá.
  2. En un bowl, batí las yemas con el azúcar a baño María por 5 minutos hasta que estén tibias y espesas. Retirá del calor y seguí batiendo 3 minutos más hasta que tripliquen volumen y estén pálidas.
  3. Agregá el mascarpone en tres partes a las yemas montadas. Integrá con movimientos envolventes usando espátula de goma. La mezcla debe quedar suave y homogénea.
  4. En otro bowl limpio, batí las claras a nieve firme. Incorporá una cucharada a la mezcla de mascarpone para aligerar, luego el resto con movimientos envolventes. No sobremezcles para no perder aire.
  5. Moja cada vainilla 1-2 segundos por lado en el café frío. No las empapes o se desarman. Colocá una capa en el fondo del molde. Cubrí con la mitad de la crema. Repetí con otra capa de vainillas y crema restante.
  6. Tapá con film y llevá a la heladera mínimo 4 horas, idealmente toda la noche.
  7. Justo antes de servir, tamizá cacao amargo generosamente sobre la superficie. ¡Y listo!