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Prepará unas ricas galletas con chips de chocolate con esta receta fácil

Conocé la sencilla receta para preparar unas galletas caseras con chips de chocolate, perfectas para disfrutar en cualquier momento.


En esta receta, para preparar unas ricas galletas con chips de chocolate, la masa se hace en un solo bowl y no hace falta batidora eléctrica. Una vez estén listas en la bandeja, van a seguir cocinándose con el calor residual, pero si las dejás hasta que el centro se ve cocido, al enfriar quedan duras como piedras, así que cuidado. Sabido esto, ¡manos a la obra!

Ingredientes (18 cookies grandes)

  • 200 gramos de harina 0000
  • 150 gramos de manteca derretida
  • 150 gramos de azúcar morena (o 100 gramos de azúcar blanca si no tenés)
  • 1 huevo
  • 1 yema de huevo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1/2 cucharadita de polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 pizca de sal
  • 150 gramos de chips de chocolate (o una tableta de chocolate picada en trozos irregulares)

Cómo preparar unas deliciosas cookies con chips de chocolate.

Paso a paso de la receta

  1. En un bowl grande, combiná la manteca derretida tibia con el azúcar moreno. Batí con un tenedor o batidor de alambre hasta que quede bien integrado y parezca una pasta espesa. No hace falta que se disuelva todo el azúcar: los grumos de azúcar moreno se caramelizan en el horno y le dan esa textura crujiente.
  2. Incorporá el huevo, la yema y la vainilla. Mezclá bien hasta que la masa se vea homogénea y brillante. La yema extra es lo que hace que el centro quede húmedo y masticable en vez de seco.
  3. Tamizá la harina con el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal sobre la mezcla. Agregá los chips de chocolate. Mezclá con una espátula o con las manos apenas unidos hasta que no quede harina seca. No amases: la masa debe quedar pegajosa y desordenada, no lisa como una masa de pan.
  4. Tapá el bowl con film y llevá a la heladera 30 minutos. La masa fría se esparce menos en el horno y las cookies quedan más gruesas y masticables. Si no tenés tiempo, podés hornearlas de inmediato: van a quedar más finas y crocantes.
  5. Precalentá el horno a 180°C. Forrá una placa con papel manteca. Con las manos, formá bolitas del tamaño de una nuez grande (aproximadamente 40 gramos cada una). Colocalas en la placa dejando 5 cm entre cada una, porque se esparcen. Si querés cookies más planas, aplastá las bolitas ligeramente con la palma de la mano.
  6. Horneá por 10-12 minutos. Sacá cuando los bordes estén dorados pero el centro todavía parezca blando y húmedo. Van a parecer crudas: eso es correcto. Dejá reposar 5 minutos en la placa: el calor residual termina de cocinar el centro sin secarlo.
  7. Trasladá con cuidado a una rejilla y dejá enfriar completamente. Si las movés antes de los 5 minutos, se desarman. Una vez frías, la superficie debe estar crocante y el centro, húmedo y masticable. ¡Y listo!