Picada, empanadas y asado: por qué son los preferidos de los argentinos para el día del amigo
El día del amigo es una religión en la Argentina. Picadas, empanadas, asado y postres clásicos forman parte del ritual.
La picada es una de las opciones más elegidas por los argentinos para la previa de los partidos. Foto: Freepik
FreepikEl festejo del día del amigo es fundamental para cualquier argentino. Empieza con los mensajes en el grupo de WhatsApp, la decisión de salir o juntarse en una casa... pero la pregunta crucial es: ¿qué vamos a comer?
Algunos lo celebraron este año mirando la final del mundial. y en Argentina mirar fútbol nunca fue solo mirar fútbol. Es juntarse, repetir cábalas, discutir la formación, calcular cuántos llegan antes del primer tiempo y organizar una comida que acompañe la ansiedad. En una final del Mundial, esa costumbre se vuelve todavía más fuerte: la mesa se transforma en parte de la ceremonia.
Para celebrar el día del amigo, muchos argentinos ya piensan el menú con la misma seriedad con la que se analiza la táctica. Porque al igual que en una final, la comida no es un detalle: es identidad, pertenencia y ritual.
La picada, la reina de la previa
Si hay una comida que representa la previa futbolera argentina, esa es la picada. Es práctica, abundante y permite algo fundamental: comer sin dejar de mirar la pantalla.
Salame, queso, aceitunas, papas fritas, maní, fiambres, panes, berenjenas en escabeche, lengua a la vinagreta o algún dip improvisado forman parte de ese universo. La picada tiene una ventaja imbatible: se arma rápido, se comparte fácil y acompaña tanto la charla previa como los nervios del primer tiempo.
Además, funciona como punto de encuentro. Mientras algunos miran la previa televisiva, otros acomodan platos, cortan queso o discuten si falta hielo. La picada no exige ceremonia, pero construye clima. Es la comida que dice: “ya estamos todos, ahora sí empieza”.
Ñor eso fue, definitivamente, la comida que acompañ{o la juntada para ver la final entre España y Argentina... y será la elegida por la mayoría para celebrar la amistad.
Empanadas: el clásico que nunca falla
Las empanadas son otra opción infaltable. Tienen algo muy argentino: se pueden comer de parado, en el sillón, en una reunión grande o en una casa chica donde no sobra espacio.
De carne, jamón y queso, pollo, humita o verdura, las empanadas resuelven el menú sin complicaciones y permiten atender a todos los gustos. En muchas familias, además, son la comida ideal cuando el partido cae en un horario incómodo o cuando nadie quiere estar demasiado pendiente de la cocina.
También tienen una dimensión emocional. En cada provincia hay una forma de hacerlas, un repulgue, un relleno y una discusión posible. Por eso, en una final, las empanadas no son solo una solución práctica: también son una manera de llevar a la mesa una parte de la cultura argentina.
Asado, el plan de los que viven la final desde temprano
Para los grupos que empiezan la previa varias horas antes, el asado sigue siendo el gran ritual nacional. Prender el fuego en un día de final tiene algo de ceremonia paralela: mientras los amigos van llegando, en miles de patios, terrazas y quinchos alguien calcula las brasas.
El asado organiza el encuentro. Hay un horario de llegada, alguien encargado de la carne, otro de la ensalada, otro del pan y siempre aparece quien opina sobre el punto de cocción. Puede funcionar como almuerzo largo.
Pero el asado también tiene un riesgo: demanda atención. Por eso, casi siempre el asador está designado de antemano, y es el que más sabe.
Pizza, sanguchitos y opciones de emergencia
No todos cocinan. También están quienes apuestan a la pizza, los sanguchitos de miga, las milanesas en pan o las hamburguesas caseras. Son opciones más urbanas, rápidas y efectivas para reuniones grandes.
La pizza tiene un lugar especial porque permite pedir varias, combinar gustos y evitar que alguien quede atrapado en la cocina. Los sanguchitos de miga, en cambio, tienen ese tono de cumpleaños, reunión familiar y acontecimiento especial. Aparecen en la mesa y automáticamente se vuelven parte de la foto.
En tiempos de delivery, muchas familias organizan el pedido con anticipación para evitar demoras. En una final, esperar comida durante el segundo tiempo puede convertirse en una situación de alto riesgo emocional.
Lo dulce también tiene lugar
Facturas, alfajores, chocotorta, flan, helado o torta casera pueden aparecer, seguramente.