Ovnis: los destinos que atraen a quienes buscan un encuentro con lo desconocido
De Capilla del Monte a Mendoza, estos son los lugares que concentran relatos de avistamientos de ovnis y alimentan el creciente turismo ufológico.
Cada 2 de julio se celebra el Día del Ovni. Foto: Departamento de Guerra de EE.UU.
Departamento de Guerra de EE.UU.Cada 2 de julio se conmemora el Día Mundial de los Ovnis, una fecha que recuerda el incidente de Roswell, ocurrido en 1947 en Estados Unidos, y que con el paso de las décadas se convirtió en un símbolo para los investigadores y aficionados al fenómeno de los objetos voladores no identificados.
En Argentina, esa fascinación también se tradujo en una modalidad de viaje que gana seguidores año tras año: el turismo ufológico. Se trata de personas que recorren destinos donde abundan los relatos de avistamientos, luces extrañas o fenómenos que aún no tienen una explicación concluyente.
Si bien la existencia de vida extraterrestre continúa siendo motivo de debate científico y no hay evidencia que confirme que estos fenómenos correspondan a naves de otros planetas, distintos puntos del país construyeron su identidad turística alrededor de estos misterios y hoy reciben visitantes atraídos por la curiosidad, la observación del cielo y las historias que circulan desde hace décadas.
Capilla del Monte, el epicentro del turismo ufológico
Hablar de turismo ovni en Argentina es, casi inevitablemente, hablar de Capilla del Monte, en Córdoba. La localidad se convirtió en uno de los destinos más conocidos de América Latina para quienes siguen esta temática. Gran parte de esa fama está asociada al cerro Uritorco, una montaña que desde hace décadas concentra relatos sobre luces inexplicables, supuestos contactos con entidades extraterrestres y experiencias vinculadas a energías consideradas especiales por muchos visitantes.
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El ovni que acompañó a un conductor en Malargüe y quedó grabado en video
Lejos de esquivar esa reputación, la ciudad la incorporó a su propuesta turística. Cada año organiza el Festival Alienígena, además de caminatas nocturnas, charlas, recorridos guiados y un paseo comercial con ambientación temática donde abundan esculturas, recuerdos y referencias al universo extraterrestre.
El misterioso ovnipuerto de Cachi
En el corazón de los Valles Calchaquíes, la localidad salteña de Cachi alberga uno de los sitios más curiosos del país: un ovnipuerto construido por el artista suizo Werner Jaisli.
La estructura, con forma de estrella, fue creada como un supuesto punto de referencia para naves extraterrestres y, con el tiempo, terminó convirtiéndose en una de las postales más fotografiadas de la región.
Más allá del carácter simbólico del lugar, Cachi también suele aparecer en relatos sobre luces extrañas observadas sobre los cerros y en sectores como el Parque Nacional Los Cardones o la recta del Tin Tin, donde algunos viajeros aseguran haber presenciado fenómenos inusuales durante la noche.
Ongamira y la leyenda de la ciudad de Erks
Muy cerca de Capilla del Monte se encuentra Ongamira, otro de los escenarios que alimentan el imaginario del turismo ufológico. El lugar es conocido por sus formaciones rocosas y por la leyenda de Erks, una supuesta ciudad intraterrena que, según distintas creencias esotéricas, permanecería oculta en el interior de las sierras cordobesas.
Aunque nunca se encontró evidencia de su existencia, la historia sigue despertando el interés de visitantes que llegan para participar en caminatas, encuentros espirituales o simplemente recorrer uno de los paisajes más llamativos de Córdoba.
La Pampa y las luces que aparecen sobre los campos
En el oeste pampeano, la localidad de Victorica también integra el mapa de los aficionados al fenómeno ovni. Los relatos de luces que se desplazan a gran velocidad, objetos circulares y apariciones registradas por vecinos motivaron la organización de recorridos nocturnos por caminos rurales, donde la escasa contaminación lumínica permite observar con mayor claridad el cielo.
La experiencia suele combinarse con actividades de astroturismo y observación astronómica.
Bariloche y los ovnis en el Nahuel Huapi
La Patagonia tampoco quedó al margen de estas historias. En los alrededores del lago Nahuel Huapi, especialmente en sectores alejados del casco urbano de Bariloche, se acumulan desde hace años testimonios de personas que aseguran haber observado objetos luminosos desplazándose sobre las montañas o reflejándose sobre el agua.
Si bien la ciudad no desarrolló una oferta específica vinculada al turismo ufológico, muchos visitantes aprovechan las excursiones nocturnas y los miradores naturales para realizar observaciones del cielo.
Mendoza también tiene sus propios escenarios
Aunque no integra el circuito clásico del turismo ufológico argentino, Mendoza cuenta con numerosos relatos sobre fenómenos aéreos no identificados. Uno de los lugares más mencionados es el cerro Tunduqueral, en Uspallata, donde además de los conocidos petroglifos indígenas, distintas personas aseguran haber observado luces y movimientos extraños durante la noche.
Otro de los puntos señalados por investigadores y aficionados es el departamento de Malargüe, que pretende posicionarse como el destino ufológico de la provincia. En este departamento mendocino, suelen haber testimonos de avistamientos especialmente en las inmediaciones del Paso Pehuenche y otros sectores de la cordillera, donde la escasa contaminación lumínica convierte al cielo mendocino en un escenario privilegiado para la observación astronómica.
En los últimos años, el crecimiento del astroturismo también favoreció la realización de encuentros y actividades donde conviven la divulgación científica con las historias sobre supuestos avistamientos.
Qué tener en cuenta antes de realizar un viaje ufológico
La mayoría de estos destinos comparten una característica: se encuentran en zonas serranas o rurales donde las condiciones climáticas pueden cambiar rápidamente y los servicios turísticos varían según la temporada.
Por ese motivo, se recomienda planificar el viaje con anticipación, verificar el estado de los caminos, reservar alojamiento en fechas de alta demanda y consultar si las actividades de observación requieren inscripción previa o el acompañamiento de guías locales.
También es importante recordar que los supuestos avistamientos forman parte de testimonios y experiencias personales. Hasta el momento, no existe evidencia científica que confirme que los objetos observados correspondan a naves extraterrestres, aunque el misterio continúa alimentando la imaginación de miles de viajeros que cada año recorren estos paisajes con la esperanza de mirar al cielo y encontrar algo fuera de lo común.