Madre e hija reinas: la historia inédita que dejó la Vendimia de 1978
La Vendimia marcada por la presencia del presidente de facto, un cambio polémico en la votación y una multitud que colmó el Teatro Griego.
La historia detrás de la Vendimia de 1978.
La edición del 4 de marzo de la Vendimia de 1978 quedó atravesada por un clima político que guió cada paso y cada aplauso. A esa nueva celebración asistió el presidente de facto general Jorge Rafael Videla, por lo que la fiesta mayor de Mendoza se desarrolló bajo la mirada del poder, en un año en el que la provincia también se preparaba para recibir a los equipos extranjeros que disputarían el Mundial de Fútbol en la subsede local.
El dato más comentado de esta edición no estuvo en el escenario sino... en la forma de elegir a la soberana. Con la intención de “agilizar” el proceso, se introdujo una innovación que alteró la tradición: la votación se realizó durante una cena en el restaurante mendocino Bodega del 900. Allí se distribuyeron doscientos votos entre autoridades, invitados especiales y sesenta y cuatro que fueron sorteados entre el público.
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La decisión generó un fuerte malestar entre las autoridades de los departamentos más alejados, que sintieron que el nuevo sistema alteraba equilibrios históricos. Mientras tanto, solamente Videla y su señora votaron en el palco del Teatro Griego por la candidata al trono vendimial.
En las calles, el Carrusel y la Vía Blanca desplegaron carros de singular belleza, así como también desfilaron carros de otras provincias, ampliando el mapa de la celebración. Una vez finalizado el Carrusel, Videla fue invitado de honor en el almuerzo de las Fuerzas Vivas realizado en la Bodega Arizu, organizado por el Centro de Bodegueros de Mendoza.
La gran fiesta de ese año se denominó “Vendimia multicolor”. El libreto fue de María Elvira Maure de Segovia, Manuel Eduardo Vega y Walter Ravanelli, con dirección de Juan Rossi. El escenario del Teatro Griego Frank Romero Day volvió a colmarse de danzas folclóricas, argentinas y de otras naciones, sin grandes variaciones respecto a vendimias previas. Más de veinticinco mil personas ocuparon el anfiteatro esa noche, y se estimó que el público total que presenció los eventos vinculados a la Vendimia durante ese año superó las quinientas mil personas.
La corona quedó en manos de Mónica Patricia Castro, representante de Guaymallén, quien fue consagrada Reina Nacional de la Vendimia. Como Virreina fue elegida Adriana Laura Valenzini, del departamento de Santa Rosa. Sin embargo, el dato más conmovedor estuvo en el hecho de que madre e hija alcanzaron el cetro mayor de la Vendimia, puesto que Mónica Patricia Castro era hija de Violeta Mighetto, quien había sido elegida soberana en 1954 representando a Lavalle.




