Lucrecia Palacios: "Hoy el arte circula como imagen, pero la experiencia presencial es más significativa"
La directora ejecutiva de Fundación ArteBA reflexiona sobre digitalización, el mercado del arte y la formación de públicos.
Lucrecia Palacios, directora ejecutiva de Fundación ArteBA.
Milagros Lostes - MDZ“¡Arte, arte, arte!” es una frase que suele repetir Marta Minujín, y resume con precisión lo que se vivió en Mendoza durante dos jornadas atravesadas por Conexión arteBA, que también tuvo su desarrollo en San Juan. En ese marco, MDZ Estilo dialogó con Lucrecia Palacios, directora ejecutiva de Fundación arteBA, sobre el vínculo entre el arte y el mundo digital, el estado del mercado del arte en la Argentina y la importancia de despertar la curiosidad artística desde la infancia.
Curadora y gestora cultural, Palacios se desempeñó desde 2018 en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y anteriormente fue responsable de Programas Públicos en el Malba – Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, donde desarrolló seminarios internacionales, programas de performance y ciclos de conferencias. Curó exposiciones de artistas como Sergio De Loof, Nicanor Aráoz, Juan Tessi y Ximena Garrido-Lecca, y mantiene un vínculo sostenido con la Fundación arteBA, donde impulsó proyectos como Isla de Ediciones y participó en jurados y programas de investigación. Además, fue colaboradora del suplemento Radar de Página/12 y de la revista Los Inrockuptibles.
Arte y digitalización: circulación, imagen y experiencia
Al referirse a la relación entre arte y digitalización, Palacios señaló que el impacto del mundo digital es “muy fuerte y muy evidente”, especialmente en términos de circulación de las obras. Explicó que la capacidad de replicación de imágenes y el uso cotidiano de las redes sociales permiten que las obras se muevan y se desplacen a niveles que antes eran impensados.
En ese sentido, sostuvo que hoy los artistas son plenamente conscientes de que gran parte de su trabajo va a circular como imagen. “Hoy, los artistas son muy conscientes de que el trabajo que ellos realicen va a ser una imagen, una fotografía, que es la forma más habitual de consumir arte”, afirmó, y recordó que en otros momentos la experiencia central implicaba que el espectador se desplazara físicamente para encontrarse con la obra.
Sin embargo, lejos de restarle valor al encuentro presencial, Palacios destacó que ocurre lo contrario. Frente a la enorme cantidad de imágenes que circulan en el entorno digital, encontrarse con una obra en un espacio físico se volvió “todavía más especial y más significativo”.
Arte digital y arte contemporáneo: una convivencia diversa
Consultada por el valor simbólico del arte digital frente al arte tradicional, Palacios explicó que le resulta difícil responder esa pregunta en términos comparativos. Recordó que el arte digital como disciplina existe desde antes de las redes sociales y que, incluso, muchas de sus lógicas anticiparon el funcionamiento del mundo digital actual.
Asimismo, señaló que hablar de “arte tradicional” hoy también implica una enorme diversidad de prácticas. “Lo que caracteriza a la contemporaneidad es justamente que es muy diversa”, expresó, y agregó que la producción artística actual adquiere formas, técnicas, materiales y contextos muy distintos entre sí.
Para la directora ejecutiva de Fundación ArteBA, la convivencia entre disciplinas, trayectorias artísticas y concepciones de obra es una de las marcas centrales de nuestro tiempo. “No hay una que sea más hegemónica que la otra. Esa diversidad es lo que caracteriza nuestro presente”, subrayó.
El mercado del arte en Argentina: crecimiento y desafíos
Al analizar el estado del mercado del arte en el país, Palacios tomó como referencia el recorrido de Fundación arteBA, que este año celebra 35 años de trayectoria. Explicó que el principal termómetro de la institución es la Feria ArteBA, que se realizará del 4 al 8 de noviembre en La Rural, Buenos Aires.
Según indicó, en los últimos cuatro años se registró un aumento real en la venta de obras durante la feria. No obstante, reconoció que muchas de las compras se concentran en este tipo de eventos, tanto a nivel internacional como regional, y que aún queda un trabajo importante por hacer.
En ese sentido, advirtió sobre una idea “muy nociva”: creer que para comprar arte hay que ser millonario. “En la feria hay obras que valen como un celular o como un par de zapatillas”, afirmó.
Infancias, curiosidad y primer contacto con el arte
Al hablar sobre cómo acercar a un niño o niña al mundo del arte, Palacios fue clara: la clave es la curiosidad. “Lo primero es que tenga curiosidad por este universo”, señaló, y remarcó que existen muchísimos espacios donde ese acercamiento puede darse de manera acompañada.
Mencionó las ferias, los museos, las galerías y también foros abiertos y gratuitos como Conexión ArteBA, donde cualquier persona puede sentarse a escuchar las discusiones actuales del arte contemporáneo, incluso a través de transmisiones por streaming.
Para Palacios, la conversación es fundamental. Hablar con galeristas, artistas y mediadores, conocer quién es el artista, qué hizo antes y cómo se realizó la obra permite construir un vínculo más profundo. “Es lo mismo para los niños”, explicó, y destacó la importancia de la frecuentación y la práctica para desarrollar el hábito y el disfrute.
Finalmente, resaltó el valor de los museos como espacios privilegiados y recordó que Argentina cuenta con una infraestructura museística amplia y de gran calidad, en su mayoría gratuita o con entradas accesibles. “Si hay curiosidad, hoy es muy simple acercarse”, concluyó, y subrayó que el aprendizaje del arte, como cualquier otro, requiere tiempo, paciencia y experiencia.




