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En la provincia de Buenos Aires hay un pueblo poco conocido con fuerte pasado francés y hermosas sierras

En la provincia de Buenos Aires, un pueblo poco conocido con fuerte pasado francés y hermosas sierras invita a una escapada diferente.


En este pueblo de Buenos Aires, la historia aparece donde menos se la espera. Pigüé no se parece del todo a otras localidades bonaerenses, porque su origen francés y su cercanía con el sistema serrano le dieron una personalidad propia.

Ubicado en el partido de Saavedra, en el sudoeste bonaerense, el pueblo nació en 1884 con la llegada de colonos franceses provenientes de la región de Aveyron. Esa raíz inmigrante todavía se percibe en costumbres, celebraciones y en una memoria colectiva muy presente en la vida cotidiana.

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En este pueblo, la cercanía con las sierras cambia la postal habitual de Buenos Aires.

El pueblo de Buenos Aires con pasado francés y sierras

La identidad local también se refleja en el nombre. Pigüé proviene del mapuche “Pi-Hué”, interpretado como lugar de encuentro o reunión, una definición que terminó encajando con la historia de un pueblo construido a partir de distintas tradiciones.

El entorno suma otro rasgo fuerte. Muy cerca aparecen las sierras de Curamalal y sectores rurales que rompen con la clásica postal llana de Buenos Aires. Esa cercanía con el relieve le da al pueblo una escena diferente, más abierta a caminatas, aire libre y escapadas cortas.

Pero Pigüé no vive solo de su pasado. También sostiene una vida urbana activa, con plazas cuidadas, gastronomía regional y fiestas populares que mantienen vigente la relación entre herencia europea y cultura bonaerense.

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Tradición, paisaje y vida tranquila definen la experiencia en este pueblo del sudoeste provincial.

Uno de los hitos más reconocidos es la réplica de la Gruta de Lourdes, ubicada en las sierras cercanas, un sitio muy visitado que combina dimensión religiosa y paisaje natural, y que terminó convirtiéndose en uno de los símbolos del pueblo.

Por eso Pigüé funciona tan bien como destino distinto dentro de la provincia. Entre historia francesa, sierras y ritmo sereno, este pueblo de Buenos Aires ofrece una identidad mucho más singular de lo que muchos imaginan.

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