El pueblo de montaña de Chile que en otoño parece otro lugar
Malalcahuello es un pueblo chileno de la región de La Araucanía rodeado de volcanes, araucarias y bosques que en otoño cambian por completo de color.
Malalcahuello es un pueblo chileno rodeado de bosques nativos y volcanes en plena región de La Araucanía.
WikipediaEn este pueblo del sur de Chile, el otoño no pasa desapercibido. Malalcahuello se transforma durante esta época del año con bosques teñidos de tonos rojizos, amarillos y anaranjados que convierten al paisaje en una de las postales más impactantes de la cordillera chilena.
La localidad se encuentra en la región de La Araucanía, dentro de un entorno de montaña marcado por volcanes, ríos y bosques nativos. Malalcahuello está ubicado cerca de la Reserva Nacional Malalcahuello y del volcán Lonquimay, dos de los grandes emblemas naturales de esta parte de Chile.
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Uno de los rasgos más fuertes del pueblo aparece justamente en sus bosques. Durante el otoño, especies como coigües, robles, lengas y ñirres cambian completamente de color y generan un contraste muy fuerte con las araucarias y las laderas volcánicas de la zona.
La Reserva Nacional Malalcahuello suma senderos, recorridos de trekking y caminos ideales para observar fauna y paisaje cordillerano. El área protegida cuenta con más de 12 mil hectáreas de bosque nativo y está considerada una de las zonas naturales más atractivas del sur chileno.
Pero el atractivo de este pueblo no termina en el bosque. En los alrededores también aparecen termas naturales, rutas panorámicas y actividades vinculadas al turismo aventura, como cabalgatas, mountain bike y canopy entre montañas y ríos de aguas frías.
Otro de los puntos que más llaman la atención es el volcán Lonquimay. Su silueta domina buena parte del paisaje y durante el invierno funciona además como escenario del centro de esquí Corralco, ubicado dentro del área natural protegida.
A diferencia de otros destinos turísticos más urbanos, Malalcahuello mantiene una escala pequeña y un ambiente mucho más tranquilo. El propio entorno natural sigue teniendo más peso que cualquier desarrollo turístico, algo que ayuda a reforzar la sensación de refugio de montaña.
Por eso este pueblo chileno se volvió una de las escapadas más interesantes del otoño sudamericano. Entre volcanes, termas y bosques que cambian de color, Malalcahuello ofrece una experiencia donde el paisaje parece transformarse todos los días.


