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Cheesecake de frutos rojos en casa: receta fácil paso a paso

Prepará un espectacular cheesecake de frutos rojos con esta receta fácil y rápida, perfecta para cualquier ocasión especial.


El cheesecake es el tipo de postre que tenés que hacer cuando querés impresionar a tus invitados. La receta no necesita horno, no necesita baño María ni tampoco esperar a que se cuaje por horas: se arma en 20 minutos, pasa una noche a la heladera, y al otro día tenés una tarta que parece salida de una pastelería. ¡Manos a la obra!

Ingredientes (1 cheesecake de 20 cm)

Para la base:

  • 200 gramos de galletitas tipo María o Digestive
  • 100 gramos de manteca derretida
  • 1 cucharada de azúcar

Para el relleno:

  • 500 gramos de queso crema, a temperatura ambiente
  • 200 gramos de crema de leche, bien fría
  • 150 gramos de azúcar impalpable
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 2 hojas de gelatina (o 10 gramos de gelatina en polvo sin sabor)

Para la salsa de frutos rojos:

  • 300 gramos de frutos rojos mixtos (frutillas, arándanos, frambuesas, moras)
  • 50 gramos de azúcar
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 1 cucharada de agua

Prepará un rico cheesecake casero.

Paso a paso de la receta

  1. Triturá las galletitas en un procesador o metelas en una bolsa y aplastalas con un palo de amasar hasta obtener polvo fino. Mezclá con la manteca derretida y el azúcar hasta que se humedezca toda la galletita. Forrá el fondo de un molde desmontable de 20 cm con papel manteca. Verté la mezcla de galleta, apretá bien con el fondo de un vaso o con las manos hasta formar una capa compacta y pareja. Llevá a la heladera mientras preparás el relleno.
  2. Poné las hojas de gelatina en un bowl con agua fría por 5 minutos hasta que se ablanden. Si usás gelatina en polvo, disolvéla en 3 cucharadas de agua fría y dejala reposar 5 minutos.
  3. En un bowl grande, batí el queso crema a temperatura ambiente con el azúcar impalpable, la vainilla y el jugo de limón hasta que quede cremoso y sin grumos. No hace falta batidora eléctrica, pero si la usás, velocidad media.
  4. En otro bowl frío, batí la crema de leche bien fría hasta que forme picos firmes. Incorporala al queso crema en dos partes, mezclando con movimientos envolventes para no bajar el aire. La mezcla debe quedar aireada pero estable.
  5. Escurrí las hojas de gelatina y disolvélas en 2 cucharadas de agua caliente (o calentá la mezcla de gelatina en polvo 10 segundos en el microondas). Verté sobre el relleno de queso y mezclá rápidamente para integrar bien. La gelatina es lo que hace que el cheesecake se sostenga al cortar sin horno.
  6. Verté el relleno sobre la base de galleta fría. Alisá la superficie con una espátula. Llevá a la heladera por mínimo 6 horas, idealmente toda la noche. Tiene que estar bien frío y cuajado antes de desmoldar.
  7. En una olla chica, combiná los frutos rojos, el azúcar, el jugo de limón y el agua. Llevá a fuego medio-bajo y cociná 5-7 minutos, aplastando algunos frutos con una cuchara, hasta que la salsa espese ligeramente. Dejá enfriar a temperatura ambiente. Si querés una salsa más lisa, colala; si querés textura, dejala con los pedacitos de fruta.
  8. Pasá un cuchillo fino por los bordes del molde. Desmoldá con cuidado, retirá el papel manteca del fondo y trasladá a un plato. Verté la salsa de frutos rojos por encima dejando que chorree por los costados. Serví frío, con una cuchara que llegue hasta el fondo para agarrar base, relleno y salsa de una. ¡Y listo!