Aprendé a hacer galletas saladas en casa con esta receta simple
Si buscás un snack salado y crocante, esta receta de galletas es la solución ideal. Con pocos ingredientes y un paso a paso sencillo, podrás hacerlas en casa.
Prepará tus propias galletas saladas.
Las galletitas saladas de esta receta son el snack perfecto para picar entre comidas cuando tenés ganas de algo salado y crocante. Se hacen con pocos ingredientes, pueden tener la forma que quieras, y son tan fáciles que las puede hacer cualquier persona, incluso si nunca amasó en su vida. Lo importante es usar un queso que se derrita bien y no estirar la masa demasiado fina para que no se quemen. ¡Manos a la obra!
Ingredientes (20-30 galletitas)
- 1 taza (150 g) de harina 0000
- ½ cucharadita de sal
- ½ cucharadita de polvo de hornear
- ½ taza (113 g) de manteca
- 1 taza (100 g) de queso rallado
- 2-3 cucharadas de leche o agua para unir la masa
- (Opcional) Pimentón dulce, ajo en polvo, orégano o semillas de sésamo para espolvorear
Paso a paso de la receta
- Precalentá el horno a 180°C. Prepará una placa para horno con papel manteca.
- En un bowl, mezclá la harina, la sal y el polvo de hornear.
- Agregá la manteca en trozos y el queso rallado. Integrá con los dedos o con un tenedor hasta que se forme una mezcla arenosa. No hace falta que sea perfecta, pero tiene que quedar desmenuzada.
- Agregá la leche o agua de a una cucharada, mezclando con una cuchara o directamente con las manos, hasta que la masa se una en un bollo suave. No amases de más, solo lo justo para que se forme. Si queda muy seca, agregá otra cucharada de leche; y si es muy pegajosa, un poco más de harina.
- Sobre una superficie ligeramente enharinada, estirá la masa con un palo de amasar hasta que tenga un grosor de unos 3-4 mm. Con un cuchillo o un cortador de pizzas, cortá tiras de 1 cm de ancho y 8 cm de largo para hacer palitos o usá un cortador de galletas con forma redonda o de estrella. Si querés, podés darles formas libres con un cuchillo.
- Llevalos a la placa con papel manteca, dejando separación entre ellos porque no crecen mucho. Si querés, pincelalos con un poco de leche o huevo batido y espolvoreá con pimentón, ajo en polvo, orégano o semillas de sésamo para darles más sabor y color.
- Llevá al horno por 12-15 minutos, hasta que estén dorados y crocantes.
- Dejá enfriar sobre la placa 5 minutos y después pasalos a una rejilla o directamente a un plato. ¡Y listo!
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