Grace de Mónaco: tres momentos de su vida para recordar
Una auténtica reina de Hollywood en los años 50 y luego convertida en una princesa que marcó un estilo en la realeza europea, la figura de Grace Kelly-mamá de Carolina, Estefanía y Alberto de Mónaco - sigue sorprendiendo con hechos que muestran las huellas que dejó en el mundo del cine y de los castillos. Aquí te presentamos tres:
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1. Cambió su forma de hablar para triunfar en Hollywood.
Nacida el 12 de noviembre de 1929, Grace Kelly había crecido en una familia estadounidense, católica, de ascendencia irlandesa y residente en Filadelfia. ¿Sabías que triunfar en Hollywood le significó desprenderse de su acento? Esto es porque en la escuela de actuación le aconsejaron que lo trabajara en su voz y su expresión. Y practicando con una grabadora logró adquirir un acento británico que le permitió mejorar su expresión y brillar en su carrera como actriz
2. Convertirse en princesa le costó 2 millones de dólares.
Grace Kelly conoció al príncipe Rainiero en 1955, durante el Festival de Cine de Cannes, en Francia. Un año después, para contraer matrimonio, ella tuvo que pagar una dote de dos millones de dólares, lo que supuso entregar el dinero que había ganado como actriz y además parte del dinero previsto para la herencia que esperaba recibir de su familia. Grace Kelly rodó su última película en 1956 y luego se fue a vivir a Mónaco. Cuando falleció en 1982 apenas tenía 10.000 dólares en su nombre. El dinero que tuvo que pagar para su boda, entendido como dote, se aplica en diferentes culturas para contribuir a la manutención de la propia novia o contribuir a las cargas matrimoniales.
3. Su deseo fue ser recordada como "como compasiva y amable”.
A pesar de haber sido una estrella de Hollywood y de brillar en la realeza europea, Grace Kelly -en una entrevista realizada el 22 de junio de 1982 por Pierre Salinger, de la cadena ABC (quien también fue senador en 1964 y jefe de campaña de Robert F. Kennedy) , la princesa de Mónaco manifestó su deseo de cómo ser recordada:
"No veo nada en mi carrera que haga que destaque sobre la de otras personas. Fui muy afortunada, pero no creo que consiguiera lo suficiente como actriz para ser recordada por ese particular. Si me pudiera reencarnar, me gustaría que fuera en uno de mis perros, tienen unas vidas sencillas y fáciles. Me gustaría ser recordada como alguien que hizo bien su trabajo, que fue compasiva y amable".
Casi tres meses después de esa entrevista (14 de septiembre de 1982), Grace de Mónaco perdió la vida en un accidente automovilístico, en el que iba con su hija Estefanía, quien resultó herida. Tenía 52 años. /Producción: Mario Simonovich- Fuentes:: epoca.globo.com,discoverwalks.com,


