Carolina de Mónaco y una falda que se transforma en clásico para siempre
Carolina de Mónaco es fuente de inspiración inagotable: estilo, personalidad y elegancia reunidos en una princesa que supo reconstruirse de sus cenizas muchas veces.
Falda lápiz: el toque de elegancia que quieres sumar
Con 65 espléndidos años cumplidos en enero, Carolina de Mónaco da cátedra de estilo a cada paso, como lo hizo cada minuto de su vida.
Con un encanto y un glamour particulares, quizás herencia de su madre Grace Kelly, la princesa de Mónaco llevó a la falda al siguiente nivel al elegirla como una de sus prendas favoritas.
La usó en clave ajustada al cuerpo, vaporosa, estilo sirena, con volados, lisa, en colores neutros y vibrantes e hizo de la falda un culto.
En esta ocasión analizamos el modelo que más usa últimamente Carolina de Mónaco: la falda lápiz. El toque chic que otorga esta prenda infaltable en color negro debe estar en tu lista de imprescindibles.
El largo es ideal si cumpliste 60, aunque no es restrictivo a otras edades, que también quieran imprimirle un aire sofisticado a sus atuendos, junto con la sensualidad de esta prenda siempre tan femenina.
La manera en la que Carolina de Mónaco elige llevar su falda lápiz en negro es en versión total look, con una delicada blusa con gran lazo de raso al cuello, mangas con transparencias y texturas y medias de cristal.
Por supuesto, es una pollera que va perfecta con stilettos o tacones finos.
Carolina de Mónaco la tiene en versión más ajustada y más holgada, en terciopelo.
Para darle un toque más casual y diurno, la lleva con un abrigo o prenda superior con la estampa Príncipe de Gales, que suele combinar con el binomio blanco/negro.
Para llevar correctamente la falda lápiz nunca debes cubrir la zona central del cuerpo. Sino que, por el contrario, la blusa que lleves deberá quedar por dentro de esta prenda para remarcar la cintura y estilizar así toda la figura.
Es ideal que si la pollera va a ser algo ajustada, la prenda superior se vea más holgada o lleve mangas tipo “babucha“, con puño ceñido para equilibrar el atuendo a la vista.
Carolina de Mónaco elige este modelo también para eventos protocolares pero acompañada de un blazer al cuerpo. Una blusa sin mangas de seda fina en colores neutros es el complemento ideal para destacar la figura llevándola por dentro, con el traje ligeramente abierto.
Si en cambio elige abotonar el blazer, opta por modelos más ceñidos en la cintura, cuellos más amplios y modelos con botones llamativos o ribetes, detalles y líneas en otros colores.
Y tú ¿qué esperas para conseguir una falda lápiz en color negro al mejor estilo Carolina de Mónaco?