El curioso motivo por el que la princesa Esmeralda de Bélgica fue arrestada
La princesa Esmeralda de Bélgica es una monarca de lo más particular: considera normal la desobediencia civil para concientizar a la población sobre el cambio climático y acepta todo tipo de acto que sea justificado con tal fin. Es tan firme con su postura, que en el año 2019 ella misma sufrió un arresto por participar en una acción ecologista y pasó cinco horas en el calabozo.
Una princesa rebelde y comprometida con sus ideales
La tía del rey Felipe de Bélgica apoya a los activistas que han atacado las obras de arte en Londres, Berlín, Holanda y España para protestar por el estado de emergencia climática. Según sus palabras, ella considera que "es completamente normal que pasemos a la desobediencia civil".
La hija menor de Leopoldo II tiene un historial de luchas sociales muy extenso y algunos con consecuencias muy poco favorables para ella y para la imagen de la Corona Belga. Ha abanderado la causa medioambiental, la asistencia a niños enfermos y la defensa de los pueblos indígenas del Amazonas.
En una entrevista con el programa Domingo no es todos los días, de RTL-TVI, ha justificado las actuaciones de los grupos ecologistas alrededor del mundo. Entre las tantas manifestaciones podemos mencionar las siguientes:
1- Dos jóvenes inglesas han lanzado sopa de tomate al cuadro de Los girasoles de Van Gogh, en la National Gallery de Londres.
2- Un grupo de activistas alemanes tiraron puré de papa contra un cuadro del pintor impresionista francés Claude Monet. Después de ello, se pegaron a la pared junto a la obra de la serie Les Meules (Los Pajares), en el Museo Barberini de Potsdam.
3- Dos activistas holandeses echaron una sustancia pegajosa y se adhirieron al cuadro de La joven de la perla, de Johannes Vermeer, en Mauritshuis de La Haya.
4- Dos activistas españolas pegaron sus manos a los marcos de los cuadros de La maja desnuda y de La maja vestida de Francisco de Goya en el Museo Nacional del Prado, en Madrid.
A sus 66 años, la tía del rey Felipe de Bélgica asegura que este es un tema que preocupa a todas las generaciones.
La defensa de sus ideales y una anécdota que quedará en la historia real
Sus palabras son tan tajantes y firmes que nadie puede ir en contra de sus pensamientos e ideales, los cuales ella misma avala con su propio comportamiento. Sin ir más lejos, en el año 2019, la princesa Esmeralda de Bélgica se ganó un arresto en Londres mientras participaba en una sentada reivindicativa liderada por el movimiento ecologista Extinction Rebellion.
Aunque la Policía londinense le pidió en ese momento a la muchedumbre que se dispersara porque estaban generando disturbios, Esmeralda hizo caso omiso a las órdenes y se quedó con el resto de los manifestantes.
Esta acción le valió un buen rato fuera de casa ya que la trasladaron a la comisaría donde prestó declaración y fue trasladada a un calabozo común. Tras cinco horas en las dependencias policiales fue liberada, según cuenta ella misma en una entrevista que brindó al periódico económico belga L’Echo.