Es el día del enólogo en Argentina: ¿por qué se festeja hoy?
Lo sabemos: Mendoza tiene un día provincial del enólogo, que se celebra el 5 de mayo, desde 2002, por un acuerdo entre entidades como el Centro de Enólogos y Consejo profesional de enólogos de San Juan, se celebra el Día del Enólogo en todo el país cada 7 de septiembre, rememorando el día de 1862 en el que Domingo Faustino Sarmiento inauguró la Quinta Normal de San Juan, que en 1939 pasó a llamarse Escuela Nacional de Fruticultura y Enología.
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Esta escuela fue declarada en el año 2001 Patrimonio Cultural y Natural, Material e Inmaterial de la Provincia de San Juan y hoy sus 27 hectáreas albergan la formación técnico profesional de cientos de alumnos.
Su importancia radica en que fue la primera escuela en enseñar enología en Argentina y Sudamérica. Formó profesionales de Chile, Uruguay, Perú, Brasil, Bolivia y Paraguay.
Hoy se puede estudiar licenciatura en Enología, una carrera que tiene entre cuatro y cinco años de cursado y es de grado; y en la cual se estudia la ciencia, el arte y la técnica para la elaboración de vinos. Solo se cursa en Mendoza, San Juan y La Rioja. En otras provincias productoras, como Salta (Cafayate), la formación es terciaria, con tecnicaturas.
Previamente se homenajeaba a los enólogos el 6 de agosto, aunque en realidad aquella fecha se había establecido oportunamente como Día de la Enseñanza Agrícola, celebrando la fundación en la localidad de Llavallol (Pcia. Buenos Aires) del primer Instituto de Agronomía y Veterinaria de Argentina (hoy Instituto Fitotécnico de Santa Catalina, dependiente de la Universidad Nacional de La Plata).
La primera universidad que enseñó Enología en la Argentina fue la Facultad Don Bosco, creada en 1965 por iniciativa del cura salesiano Francisco Oreglia.
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Noelia Torres, socia en la Bodega Marchiori & Barraud, opina: “Estar en la elaboración de vinos es un compromiso y responsabilidad que vivo con mucha pasión y alegría. Los enólogos hacemos una bebida para disfrutar y eso hace que cada botella que creamos tenga algo nuestro, único y especial que queremos compartir".
Santiago Mayorga, enólogo de Bodega Nieto Senetiner y Cadus Wines comenta: “Ser enólogo para mí es una hermosa combinación de arte, pasión y ciencia, que cada uno lo interpreta de una manera diferente. El resultado de nuestro trabajo se traduce en una botella que implica un camino largo y bonito lleno de nuestro esfuerzo y creatividad. Además, el vino es una oportunidad de compartir y eso es muy gratificante para quienes lo hacemos".
Roberto González, enólogo de Bodega Nieto Senetiner y encargado de la elaboración de los espumantes añade: “En mi opinión el espumante es por excelencia la bebida más emblemática y refinada de la Industria, requiere de un alto conocimiento de las ciencias enológicas y de mi propia sensibilidad. Disfruto de estar desafiándome continuamente, cosecha tras cosecha, en hallar esa perfección que aprendí en mi formación académica y de enólogos maestros.