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Sí existe una forma de bajar de peso a largo plazo

Hay que comprender que el proceso de bajar de peso es gradual y que cada persona tiene un ritmo diferente.

Bajar de peso es un objetivo que muchos persiguen, pero lograrlo a largo plazo, sin sacrificar la salud y el bienestar, es el verdadero desafío. No existen atajos, remedios milagrosos ni fórmulas mágicas que garanticen resultados instantáneos. Para conseguir una pérdida de peso sostenible, hay que generar un déficit calórico a través de una combinación de alimentación equilibrada y ejercicio regular. 

Este enfoque puede parecer tedioso, especialmente cuando factores como la genética y la edad influyen en el proceso. Sin embargo, con paciencia, es posible alcanzar el objetivo y mantener los resultados a lo largo del tiempo.

Disminuye las calorías.

La clave para lograr una pérdida de peso duradera radica en la comprensión de que no se trata de una carrera. Muchas personas se sienten tentadas a adoptar métodos rápidos y drásticos para adelgazar, pero esto suele ser insostenible y, a menudo, contraproducente.

Según Marcos Vázquez, experto en fitness y divulgador en temas de salud, es mejor adoptar un enfoque gradual y sostenible, que permita perder peso sin comprometer la masa muscular ni la salud

Hay que vencer la flojera y hacer ejercicio.

“La importancia de crear un déficit calórico no puede subestimarse. Este concepto se refiere a consumir menos calorías de las que el cuerpo necesita para mantener su peso actual. Cuando se logra un déficit calórico, el cuerpo comienza a utilizar las reservas de grasa como fuente de energía, lo que resulta en la pérdida de peso. Sin embargo, es crucial que este déficit sea moderado, ya que un enfoque demasiado agresivo puede tener consecuencias negativas”, explica el experto. Un déficit calórico excesivo puede llevar a la pérdida de masa muscular, lo que afecta la apariencia física y también disminuye el metabolismo, dificultando aún más la pérdida de peso en el futuro.

El ejercicio no puede dejarse de lado. A medida que el cuerpo se acostumbra, se vuelve más eficiente en la quema de calorías, lo que facilita el mantenimiento del peso perdido. Además, tiene beneficios adicionales, como mejorar la salud cardiovascular, aumentar la energía y reducir el estrés.