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Guillermo Pensado: "Pilares no es solo un plan minero, es un plan para el desarrollo de Mendoza"

Guillermo Pensado, geólogo y director fundador del Plan Pilares, explica cómo evoluciona el programa para transformarse en una fundación para el desarrollo de Mendoza con la minería como motor.

Hace varios años que el geólogo Guillermo Pensado piensa la forma para darle valor agregado al desarrollo de la actividad minera. Por eso, no resultó extraño que fuera él quien encabezara el desarrollo en Mendoza del Plan Pilares, cuya primera etapa fue presentada en julio y que ahora se transformará en una fundación. En muchas ocasiones es presentado como un plan minero, pero al interiorizarse es posible confirmar que se trata de una idea mucho más ambiciosa.

En conversación con MDZ, Pensado destacó que "si alguien cree que el Plan Pilares es un plan minero, no lo es. Es un plan de desarrollo". Gran parte de ese pensamiento tiene que ver con el momento en que el plan presentó sus primeros avances, justamente con el impulso de la gestión de Alfredo Cornejo a la exploración de proyectos de cobre en el departamento de Malargüe.

Sin embargo, aunque pueden estar relacionados, Pilares apunta a objetivos mucho más ambiciosos, con la idea central de un plan de desarrollo para Mendoza. En este caso, la minería funciona como motor, pero concentrando a todos los sectores productivos y también a la sociedad en todos sus ámbitos.

El geólogo, especialista en exploración y una de las voces más reconocidos a la hora de hablar de uranio en la Argentina, recalca que la minería tiene la capacidad para ser el motor económico de un modelo de desarrollo en el que todos los sectores estén incluidos, destacando que eso es lo que hace realmente sostenible a la actividad minera, porque permite generar valor agregado y desarrollo para las generaciones futuras.

-¿En qué está el Plan Pilares hoy?

-El Plan Pilares está en su posición de gestación formal. Lo cual es todo haber salido de una idea. Esto es como el emprendedor, que uno lo arma, lo va planificando, se prepara, se capacita. Hicimos todo el trabajo diagnóstico de la fase uno y ahora está por salir en su relación formal. Personalmente, es una confirmación de que Mendoza es un territorio fértil para venir con ideas innovadoras de frontera y que las agarras y las llevas ahí. Y eso es el mendocino, eso es Mendoza en su esencia. Mendoza en el medio del desierto armó oasis. Vino San Martín y lo acompañó, los ayudó a armar la gesta. Se recuperó de un terremoto que la devastó. Fue el primer polo petrolero del país. Hizo la reconversión vitivinícola. Mendoza tiene esa capacidad de dar un salto cualitativo en la historia e ir más allá con calidad y con el servicio, porque tiene gente y emprendedores con esa capacidad. Yo creo que lo que vimos, que yo quedé azorado de la velocidad que se armó todo y satisfecho de no haber estado lejos de mis expectativas, de que eran las correctas.

-Hablábamos un poco más allá de los números, que es con lo que muchas veces en el periodismo nos quedamos. La esencia del plan es que sea una guía de desarrollo para Mendoza. La forma en que Mendoza tiene que hacer el trabajo estar preparada en el momento en que pueda desarrollar una minería de mayor escala.

-De hecho, para mí tiene que ser más que eso. Este plan, apoyado en un motor como es la minería, tiene que pensar cómo se desarrolla una Mendoza sostenible, moderna y competitiva en el siglo XXI. No solo en la minería, en sus empresas, en su uso del agua, en su uso del territorio, en todo. Ahora, para hacer eso, siempre el motor fue la agricultura y el petróleo. Ahora podemos sumarle la minería, porque no viene a competir, sino a sumarle porque la población siguió creciendo. Mendoza sigue creciendo, cada vez tenemos más capacidades y necesidades también. Entonces, es cómo a partir de este motor, que cuando es una minería de escala como el potencial que tiene Mendoza, puede hacer un aporte cuantitativo y cualitativo a la economía si uno estratégicamente conduce y lleva ese crecimiento. Claramente, no es que va a caer, esto no se trata de derrame económico, no es esperar que nos caiga algo. Esto es una visión estratégica de cómo crece Mendoza y los mendocinos en todo sentido, ambiental, social y económicamente, con este aporte que nos puede dar la minería. Esa es la visión del Plan Pilares.

-Y el Plan Pilar, como vos decías, es entregarle las herramientas a los mendocinos para que puedan ser competitivos en cualquier ámbito en el mundo, a partir obviamente del empuje que puede dar la actividad minera en este caso.

-El objetivo no tiene que ser solo venderles servicios o depender de una industria. Es aprender y desarrollarnos nosotros, como empresas, como profesionales, como negocios, a crecer autónomamente con las capacidades y el aprendizaje que me va a dar todo eso y después ser competitivos. No solo en la provincia, en otras provincias, en otros países vecinos y en otros lugares del mundo si podemos. Después de lo que exportamos, ya no va a ser minerales tan solo, va a ser minerales más conocimiento. El siglo XXI es conocimiento. Ahora, para desarrollar ese conocimiento, necesito un motor que me empuje. Pues si no, los profesionales se me van a otros países y le dan empuje a otros países. Nosotros los precisamos acá. Los trabajadores, los buenos técnicos mineros que salen, se van a trabajar a otras provincias. Nosotros los precisamos acá para que den el empuje acá y después salgan a exportar conocimientos.

-Llevándolo al ámbito específico de la minería ¿Qué forma le da el Plan Pilares al desarrollo minero de Mendoza?

-La minería moderna y sostenible trabaja en un nivel de estándar y calidad con respeto al ambiente, con respeto al desarrollo social, que todavía hay que trabajar para alcanzarlo. Y si nosotros queremos desarrollar una minería sostenible, moderna, socialmente responsable, tenemos que preparar a Mendoza para que el día que llegue, que no es hoy. El día que llegue ese momento, Mendoza esté profesional, técnica y empresarialmente y ambientalmente y de controles preparada para hacerlo a los niveles que requiere el siglo XXI. Que no haya un desfasaje, que tenga el descubrimiento y después de que esperar cinco años a preparar a la provincia para ese crecimiento. Si nosotros podemos poner en sincronización todos juntos, el día que lleguen esas inversiones, vamos a ganar competitividad. Y eso es el objetivo en parte del Plan Pilares

-Vos estuviste hace poco tiempo en España hablando del Plan Pilares. ¿Por qué invitan a alguien de Mendoza a hablar sobre un plan que se desarrolla acá en Europa?

-Si te soy honesto, en realidad quieren aprender. En esto, y no solo Latinoamérica, también se ve en otras regiones, ya crecimos más en aprender de cómo sacar valor agregado a través de nuestros recursos naturales y nuestras capacidades. Quizás más que los europeos se quedaron en su economía, pero ahora se dieron cuenta, por ejemplo, con la guerra de Ucrania, que comprar gas de Rusia era muy cómodo porque venía el gasoducto, pero un día Rusia le cerró y se quedaron sin gas. Hoy día para la transición energética dependen de China, y si China le cierra el conducto como hizo Rusia, tampoco entran en la transición energética. Entonces, se empezaron a dar cuenta que desarrollar los recursos naturales en una forma sostenible, moderna, es parte de lo que se viene en el siglo XXI. Nosotros en Latinoamérica ya llevamos eso, lo veníamos haciendo.

-¿Nos damos cuenta de ese potencial que tenemos?¿Nos damos cuenta que tenemos acá una cuestión que es fundamental para el desarrollo de la humanidad en el fondo?

-Yo creo que no nos damos cuenta de lo que tenemos. Por ejemplo en Mendoza, no solo tenemos los minerales, sino además tenemos el conocimiento de las empresas para hacerlo ir bien. Y no terminamos de reconocer esas capacidades que tenemos. Nos falta que nos den un empujón hacia adelante para decir, nosotros lo podemos hacer, hay cosas que vamos a tener que aprender, pero Mendoza, su gente y sus empresas están preparadas en su base. Le falta quizás algo de capacitación y todo, pero muchas de ellas no terminan de darse cuenta de todas las capacidades que los mendocinos tenemos, por ejemplo, y Argentina y Latinoamérica. Para nosotros poder invertir esto que fue lo que muchos se quedan pensando, el extractivismo. Claramente, en el siglo XXI no existe más volver a la extractividad. Hoy día nosotros tenemos que aprender a cómo desarrollarnos social y económicamente, cuidando el ambiente con nuestros propios valores.

-En ese sentido es muy importante que, por ejemplo, la actividad minera esté dentro, muy incluida dentro de la sociedad, que tenga una participación en el desarrollo social muy importante.

-La industria minera tiene que cumplir muy bien su rol, como cada uno tiene que hacerlo, cada uno dentro de su rol. Que la industria va a tener que trabajar como corresponde, con las leyes que corresponden, con los controles que corresponden, cuidando, los controles van a tener, cada uno va a tener que jugar su rol.  Y eso, así es como es la sociedad. Cuando muchas veces se le pide a la industria que haga otras cosas, y muy posiblemente la industria lo va a hacer mal, porque no es su especialidad. O hay otros que no son de la industria, no entienden de minería y se ponen a hablar de minería, y la mayoría de las veces también se equivocan. Lo importante es que cada uno desarrollemos nuestras propias capacidades y lo que nosotros somos buenos para adelante.

-En el fondo, la minería que venga a ser lo que sabe ser la minería, pero que lo haga en el marco que los mendocinos lo van a dar los mendocinos.

-Y los mendocinos tienen la posibilidad y la capacidad de poder desarrollar una minería moderna y sostenible, que sea ejemplo no solo para Mendoza, sino para Argentina, si es posible, y que pueda ser un ejemplo mundial si uno quiere. Hay que ponerse desafíos altos y aprender a decir “ok”, hay otros países que lo hacen. Mendoza que entre en ese círculo de que sea reconocida mundialmente por tener capacidades técnicas de control de profesionales y de empresas para hacer una minería moderna. Chile lo viene haciendo hace 30 años. Nosotros tenemos que empezar ese proceso que Chile ya empezó hace 30 años, y lo hace muy bien Chile, y seguramente todavía tiene mucho recorrido por hacer. Nosotros tenemos que arrancarlo a sabiendas de que tenemos un nivel de base por nuestra historia petrolera y los clústeres petroleros y nuestras universidades y nuestra gente, y nuestra capacidad de resiliencia para hacerlo bien.

-El plan también, dentro de los pilares, puede encaminar y definir cómo aprovechar la minería como motor económico, los recursos que genera.

-Eso es algo que Mendoza es súper democrática, tiene instituciones fuertes, pero necesita de su gente para que participe. La verdad es que socialmente, y eso es una crítica autocrítica social, siempre quedamos esperando que los otros lo hagan. El Plan Pilares, un poco, pide a la sociedad que se involucre para que nosotros seamos responsables de nuestro propio futuro. Y es la única forma de salir adelante. Involucrando, de mayor o menor medida, de lo que sea, pero que el resultado sea lo que los mendocinos queremos hacer. Y no se puede entregar un cheque en blanco, nadie está pidiendo un cheque en blanco. Es responsabilidad de todos los mendocinos, involucrarse en un desarrollo, porque va en eso el futuro de las generaciones que vienen. Entonces, tenemos que ser responsables en eso, cuidar el ambiente, cuidar el crecimiento social y económico de nuestra gente, para dejar una casa más ordenada.

-Ustedes también en ese sentido van a avanzar hacia lo que es el siguiente paso, que es la creación de la Fundación Pilares. La fundación, me imagino, tiene como objetivo que esto dura un tiempo más allá de cualquier color político, más allá de cualquier.

-Ese sería casi el objetivo del Plan Pilares. Dos cosas. Uno, que arme, construya, en forma democrática e integrada, una política de Estado para el desarrollo minero sostenible de Mendoza. Y segundo, que sea el faro que siempre esté indicando para dónde ir. No importa el color político, no importa los vaivenes, alguien tiene que estar. Esto es un modelo, no es algo que estamos inventando nosotros, es el modelo como funciona en Australia, por ejemplo. Y por eso se hace esta fundación, y Mendoza lo tiene, pues lo tiene en parte con el ProMendoza, que tiene ese lugar integrado que va diciendo para dónde tiene que crecer Mendoza, en lo que es vitivinicultura, en sus exportaciones y todo. Bueno, algo parecido para el desarrollo de una minería sostenible.

-Hablamos de los modelos. El modelo australiano es muy eficiente en ese sentido. El australiano saca minerales, pero quizás gana más plata entregando su conocimiento y todo lo que ha desarrollado, más que con los mismos minerales.

-El modelo está copiado en parte de las buenas experiencias como la australiana. El objetivo no es solo producir minerales. Si es eso, hasta yo lo pongo en duda. Es cómo voy a crecer de la mano de ese motor que me va a producir minerales y yo empezar a generar valor agregado. Cuando hablo de valor agregado no relacionado directamente al mineral, que claramente cuanto mejor valor agregado, mejor. Pero el valor agregado se va en la gente que se capacita, en la educación, en las empresas, en las instituciones, en los controles. Todo ese conocimiento que la sociedad va ganando con ese, directa o indirectamente, con una industria es valor agregado también. Porque si esa industria por “X” razón no estuviera, las capacidades de conocimiento y experiencia para desarrollarse ya existen y lo van a poder aplicar a otros sectores. De hecho hay muchas empresas que desde la minería saltan después a otros sectores económicos. Con valor agregado. ¿Cuál? Mire, yo lo hacía esto para la minería y lo puedo hacer en otro ambiente. Eso es un valor agregado que se lleva en las empresas y el cual también está asociado.

-¿Cuán importante es para el desarrollo del Plan Pilar en el tema de la educación?

-Muy importante. Investigación y desarrollo es la clave de todo el plan. Para que todo esto avance, lo que uno debe llegar en el crecimiento, la meta es la innovación tecnológica. O sea, hay pasos que seguir. Primero va a ser aprender bien de la industria. Tenemos muchas empresas que ya lo saben hacer muy bien. Hay otras cosas que vamos a tener que aprender. El día que ya podemos innovar y desarrollar tecnología o conocimiento propio, es ahí donde dimos el verdadero valor agregado de la minería.

-Y ese valor agregado también tiene un valor económico muy importante.

-Muy importante. Muy importante. Y de hecho te voy a dar un ejemplo. Ya que hablábamos de Australia. Australia es una usina de generación de patentes de desarrollo tecnológico en la industria minera. El 70% de esas patentes salen de pequeñas pymes que trabajan para la minería. No es ni de la gran minería, no es del Conicet australiano. No, no. Son de pymes que se dedican. Las pymes de 5, 10, 15 empleados que se quedan pensando en un problema, lo investigan, lo desarrollan, lo patenten y después empiezan a ganar con ese patentamiento.

-Una empresa, por ejemplo, inició una exploración, se encontró con un problema a resolver, que lo buscó, no existía una solución previa, lo resolvió, ahí está todo patentado.

-Lo patente, va lo patente y quizás ese patente pues se aplica en todo el mundo. Y cómo nació esa patente. Es un valor agregado de la minería. Directo, no es indirecto. Pero lo tiene, pero lo da también. Y eso, el conocimiento y la innovación es el gran motor del Siglo XXI. En el siglo XXI, con el mundo integrado y todo, va a ser de competitividad e innovación constante. Lo vemos todo el tiempo. Los vinos tienen que ir mejorando las calidades, hay que poner nuevas ideas, eso pasa en todos los sectores económicos.

- ¿Cuánto podríamos ver un Plan Pilares o una Fundación Pilares en pleno funcionamiento?

-Son los mendocinos los que van a empujar esto. Algunas personas ayudamos con nuestro pequeño esfuerzo, pero el esfuerzo va a tener que ser mancomunado. Quizás en dos o tres años empecemos a ver resultados concretos, ya con cosas realizadas. En realidad esto no para, pero que se empiece a ver la verdadera importancia que tiene haber capacitado, por ejemplo, gastronomía de alta cordillera. Es una especialidad que se da en la minería y podamos después ir a venderla a toda Latinoamérica. Bueno, eso va a llevar un par de años, ese conocimiento. Digamos, desarrollar eso o mejorar la calidad de la información geológica de base del Distrito Minero.

-Dos cuestiones, una está acá y otra está allá. Quizás en los dos extremos.

-Claro, pero hacen parte porque el plan es multifacético. Pero todos tienen que ir avanzando al mismo tiempo. Entonces, preciso más información de base para poder hacer más descubrimiento. Armar todo eso lleva dos o tres años, pero como mínimo. Y quizás en dos o tres años tenemos mapas geológicos de más detalle que ayudan a descubrir nuevas ideas geológicas que los geólogos pueden aplicar y con eso hacer un nuevo descubrimiento.

-Entonces cuando nosotros en el periodismo hablamos del Plan Pilares como un plan minero, estamos siendo egoístas, porque en el fondo es un plan de desarrollo que tiene como motor la minería.

-Eso es. Yo en mis charlas lo explico. Si alguien cree que el Plan Pilares es un plan minero, no lo es. Es un plan de desarrollo económico que en realidad nosotros usamos en el Pilar uno el potencial geológico minero. Pero el mismo modelo de estrategia de crecimiento se puede aplicar a cualquier sector. Uno podría poner en el pilar uno la vitivinicultura, podría poner en el pilar uno el turismo, pero con el motor de la minería. Y el otro es cómo se interrelaciona esa industria con nosotros y cómo la potencia. Y eso es el plan Pilares.