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El nuevo horizonte de Meta: IA avanzada y suscripciones premium llegan a las redes sociales

La compañía Meta inicia pruebas para monetizar funciones exclusivas de inteligencia artificial en sus distintas redes.


La empresa liderada por Mark Zuckerberg ha comenzado a testear un esquema de suscripción que promete transformar la experiencia del usuario. El eje central de esta propuesta es Meta AI, que ahora incorpora herramientas de vanguardia como Vibes, una aplicación diseñada para generar videos mediante inteligencia artificial a partir de consignas simples.

Esta estrategia busca ofrecer un valor añadido a creadores de contenido y profesionales que requieren producciones visuales de alta calidad sin necesidad de conocimientos técnicos profundos, marcando una clara división entre el uso social básico y el aprovechamiento técnico de las plataformas de Meta.

Meta IA - Portada

El chatbot alcanzó el nivel máximo de alucinación al asegurar que estaba físicamente presente en la puerta.

Agentes autónomos: la millonaria adquisición de Meta

Para potenciar su oferta de pago, Meta concretó recientemente la compra de Manus, una firma de IA adquirida por 2000 millones de dólares. A diferencia de los chatbots convencionales que solo responden preguntas, los agentes desarrollados por Manus son capaces de ejecutar tareas complejas de forma autónoma, como organizar itinerarios de viaje o diseñar presentaciones corporativas completas. Esta integración sugiere que las futuras suscripciones de Meta no solo venderán estética o estatus (como el tilde azul), sino productividad pura y automatización de procesos dentro de WhatsApp, Facebook e Instagram.

El avance hacia modelos pagos ha encendido las alarmas entre los administradores de páginas y profesionales del marketing. Recientemente, Meta ha experimentado con limitaciones en la cantidad de enlaces externos que se pueden compartir de forma gratuita, exigiendo una suscripción para levantar esta restricción.

Esta medida, sumada a las versiones sin publicidad testeadas en Europa y el Reino Unido, refuerza la idea de que la compañía busca priorizar su propio ecosistema. Para muchos analistas, esto confirma que Meta ha dejado de ser un motor de tráfico externo gratuito, convirtiendo el alcance y la visibilidad en servicios exclusivos para quienes estén dispuestos a pagar.