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Tasa de interés versus dólar: ¿qué esperar para los próximos meses?

Los vaivenes de la tasa de interés están permeando al mercado financiero y la economía real, impactando en las decisiones de inversión.

El Banco Central debe arbitrar en el mercado en pesos y está impulsando la compra de dólar en medio de las liquidaciones de la cosecha gruesa.

El Banco Central debe arbitrar en el mercado en pesos y está impulsando la compra de dólar en medio de las liquidaciones de la cosecha gruesa.

Juan Mateo Aberastain Zubimendi/MDZ

En los últimos meses la volatilidad de la tasa de interés no deja de llamar la atención inyectando inquietud entre los inversores que acortan el plazo de sus inversiones. Pero esto además provoca un aumento del diferencial (spread) entre las tasas activas y pasivas.

Se pensaba que una vez pasado el proceso electoral, y ya con menor presión sobre el tipo de cambio la volatilidad de la tasa de interés, volvería a niveles normales. Basta con recordar que antes de que comenzara el régimen de flotación cambiaria, la volatilidad de, por ejemplo, la tasa interbancaria era menor al 3% promedio y en medio del proceso electoral trepó a más del 25% promedio.

Pero luego, una vez resuelta la incertidumbre electoral del 2025, la volatilidad no solo se mantuvo elevada, sino que se intensificó: el 30% de los días tuvieron movimientos mayores a 25% del nivel de la tasa de interés.

Tasas de interés al alza

Esto dio lugar, por un lado, a un aumento del spread entre tasas pasivas y activas, generando un incremento del costo del crédito, ya que los bancos precisan mayores spreads para cubrir el riesgo de que las tasas sigan registrando fuertes vaivenes con tendencia alcista.

Pero, por otro lado, esta volatilidad extrema induce a los inversores a posicionarse más en el corto plazo, lo que se reflejó en el acortamiento de los vencimientos de la deuda en pesos (más del 65% de la deuda en pesos vencía en los próximos 12 meses).

Por lo tanto, tanto el mercado financiero como el Gobierno desearían tener una menor volatilidad en las tasas de interés, o sea, una mayor estabilidad alineada con los fundamentos macroeconómicos. Al respecto, vale señalar que la mayor volatilidad experimentada en 2025 fue producto del reacomodamiento de los fundamentos, como ser la demanda de dinero, las expectativas de inflación, etc., pero también de cambios en las condiciones de liquidez de corto plazo.

Licitaciones del Tesoro

En este último aspecto, fue evidente cómo la liquidez se fue moviendo en función de las necesidades de los bancos, en especial cuando la política de encajes se volvió muy restrictiva. Así las licitaciones de deuda del Tesoro fueron el grifo que regulaba esa liquidez, algunas veces inyectado los pesos que faltaban y otras retirando pesos que sobraban o inclusive que no sobraran y generando un stress alto con impacto en el nivel de tasas.

Ahora bien, ¿qué está haciendo el Gobierno para recuperarse esa estabilidad de las tasas?

  • Por un lado, flexibilizar la política de encajes. El Banco Central (BCRA) fue tomando decisiones al respecto, dando más margen para la gestión de los encajes diarios y dejando caer regulaciones que aumentaban la obligación de integrar encajes en títulos públicos. Se trata de medidas que flexibilizan la integración y bajan la exigencia liberando margen para que los bancos puedan prestar sin ajustar tanto la caja.

  • Otro mecanismo sería generar algo más de liquidez para evitar situaciones de stress en el tramo corto. Así, se vio al BCRA acelerar el ritmo de compra de reservas, lo que inyecta pesos en la economía (en lo que va de abril inyectó casi $2 billones).

  • También podría bajar la presión del Tesoro con su aspiradora de pesos en el mercado financiero. Fue así cómo el Tesoro cambió su enfoque y pasó a buscar dólares en el mercado de capitales local, lo que le permite ser más flexible en el segmento pesos porque ya no los necesita para comprarle al BCRA los dólares para afrontar los vencimientos de deuda. Por ende, si el Tesoro no saca tantos pesos, la compra de reservas del BCRA es más natural y genera expansión de la cantidad de pesos.

BCRA comprador

Estos tres mecanismos son los que se están usando para bajar la volatilidad de las tasas de interés. ¿Pero qué se puede esperar hacia adelante?

Desde la gestora MegaQM señalan que estando en pleno pico estacional de liquidación de dólares del agro, se espera que el BCRA siga comprando divisas e inyectando pesos, y este proceso puede sostenerse hasta mediados/fines de mayo cuando las necesidades de pesos por motivos impositivos (vencimientos de ganancias) pueden sumar algo de presión sobre el mercado.

Por su parte, el Tesoro tiene pendiente resolver la transferencia de los fondos para el presupuesto educativo, algo que puede presionar sobre el nivel de caja, pero que inyectaría pesos en el sistema por otra vía.

En este contexto, el factor disruptivo y que más ruido está generando, no tanto sobre la volatilidad, pero si sobre el nivel de las tasas nominales, es el ritmo inflacionario.

“El dato de 3,4% del IPC de marzo genera mucho ruido sobre las tasas, porque el CER correrá a ese ritmo mensual hasta mediados de mayo. El dato de abril, que hoy se estima entre 2,8% y 3,1% es la referencia siguiente. Mientras se mantenga en esos niveles, la curva CER seguirá con pendiente positiva muy marcada y las tasas reales de corto plazo seguirán siendo muy negativas”, explica la gestora.

Dólar e inflación

Entonces ¿qué puede alterar esta dinámica? El único factor que lo puede hacer es que se despierte el tipo de cambio. "Las tasas reales negativas son sostenibles si las tasas en dólares son positivas. Esas tasas se miden con respecto a la inflación y a la depreciación esperada. Hoy, sin expectativa de movimientos significativos en el tipo de cambio, esas tasas pueden ser muy negativas en términos reales y sostenerse allí, pero si el tipo de cambio se empieza a mover un poco, esos puntos de equilibrio pueden empezar a cambiar un poco”, señalan los analistas de MegaQM.

De modo que, desde esa perspectiva, esperan que las próximas cuatro o cinco semanas sean tranquilas y luego ver algo más de presión sobre las tasas, aunque sin alejarse de un sendero de descenso de las tasas nominales, sustentado en la caída esperada del ritmo inflacionario.

Los inversores y ahorristas deberán estar atentos buscando los posibles puntos de arbitraje que se irán dando.