El Banco Central redujo los encajes bancarios y busca acelerar la baja de tasas para facilitar el crédito
Con el objetivo de dinamizar el crédito, el Banco Central busca acelerar la baja de tasas mediante la reducción de encajes bancarios.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) redujo los encajes bancarios, con el objetivo de mejorar la liquidez, fomentar la reducción de las tasas de interés y así avanzar en una mejora del crédito que reactive la economía.
La medida fue oficializada a través de la Comunicación A 8423 y establece que, desde el 17 de abril de 2026, la integración mínima diaria en pesos que deben cumplir las entidades financieras se reduce del 75% al 65%. Se trata de una profundización del proceso iniciado en noviembre de 2025, cuando ese requisito había bajado desde el 95%.
El cambio apunta a otorgar mayor margen operativo a los bancos en la administración de su liquidez de corto plazo. En términos prácticos, implica que una menor proporción de los depósitos deberá permanecer inmovilizada diariamente, lo que libera recursos que pueden ser destinados al crédito o a operaciones en el mercado.
El esquema de encajes —también denominado efectivo mínimo— funciona como un resguardo prudencial: obliga a las entidades a mantener una parte de los depósitos en cuentas del Banco Central o en activos autorizados. Al flexibilizar ese requisito, la autoridad monetaria busca reducir la volatilidad de las tasas en el mercado mayorista y facilitar la transmisión de la política monetaria.
En paralelo, el directorio del Banco Central introdujo cambios en los instrumentos elegibles para cumplir con estas exigencias. La normativa elimina los límites mínimos y máximos de plazo para los títulos públicos nacionales que pueden computarse como encajes, siempre que sean adquiridos en suscripciones primarias.
Esta modificación amplía el universo de activos disponibles para las entidades financieras, que ahora podrán utilizar una gama más diversa de instrumentos para cumplir con la regulación. El resultado es una mayor flexibilidad en la gestión de carteras y en la conversión de inversiones en liquidez regulatoria.
La autoridad monetaria retrotrajo de esta forma las medidas de 2025 cuando el sistema financiero operó bajo condiciones excepcionales en medio de un contexto político-electoral que afectó la demanda de dinero y obligó a reforzar los controles de liquidez.
Fesde el Banco Central señalaron que la iniciativa apunta a “perfeccionar el funcionamiento del mercado monetario” y a facilitar una gestión más eficiente de los excedentes de liquidez por parte de las entidades.
En línea con el acuerdo con el FMI
Las modificaciones también se enmarcan en los compromisos asumidos por la Argentina ante el Fondo Monetario Internacional, en el contexto de la segunda revisión del programa vigente bajo el acuerdo de Facilidades Extendidas.
El organismo multilateral monitorea de cerca las políticas de liquidez y acumulación de reservas, por lo que estos cambios forman parte de una estrategia más amplia orientada a consolidar la estabilidad monetaria.

