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El Gobierno prepara una nueva licitación con viento a favor, pero con un ojo en la tasa de interés

En un marco de persistente inflación, la clave es qué tasa de interés están dispuestos a ofrecer los inversores privados y si eso afectará la oferta de crédito.

El ministro de Economía Luis Caputo tiene una parada difícil este miércoles cuando deba renovar el equivalente a unos 13.000 millones de dólares. 

El ministro de Economía Luis Caputo tiene una parada difícil este miércoles cuando deba renovar el equivalente a unos 13.000 millones de dólares. 

Alf Ponce Mercado / MDZ

El Ministerio de Economía enfrentará mañana una nueva licitación de pesos y dólares, donde buscará renovar unos U$S 13.000 millones, de los cuales la mitad está en poder de instituciones y organismos públicos. En consecuencia, la clave está en lo que suceda con la voluntad renovadora de unos 6.000 millones de dólares, en pesos, en poder de privados.

Lo importante del acto es que la operación se realiza en tiempos en los que el quinto piso del Palacio de Hacienda, donde tiene su despacho el ministro Luis Caputo, está concentrado en una búsqueda frenética de contracción de las tasas de interés, impulsando tasas entre bancos por debajo del 24% anual, con una inflación que circula por arriba del 30%.

Oferta de tasas

Sabe el Ministerio de Economía que es la manera de potenciar más el crédito privado y buscar una reactivación de la economía más rápida y consistente, en un escenario de necesidad de mejora del mercado interno por vías ortodoxas. Esto es, sin emisión monetaria.

Todo esto amparado por una situación de dólar ofrecido, pesos fuertes y un panorama positivo en la velocidad de recuperación de reservas por parte del Banco Central. Todo indicaría que se llega a un momento de “ahora o nunca”; para impulsar esta contracción de las tasas en un mercado ofrecido y lejos de presiones alcistas sobre la divisa. Las que, si las hubiera, no provocarían mayores preocupaciones cambiarias.

El frente cambiario

Ante el panorama, el último informe de la consultora de análisis e inversión Criteria, afirma que se consolida un escenario de estabilización financiera de corto plazo, con apreciación cambiaria, fuerte intervención del BCRA en el mercado de cambios y compresión generalizada de tasas y spreads, aunque con señales de segmentación en el frente cambiario.

En síntesis, habría una posibilidad única para avanzar en la monetización del mercado para favorecer una expansión del crédito a privados. Según Criteria, “el frente monetario muestra exceso de liquidez y caída de tasas en mínimos, mientras que la desinflación avanza más lentamente que lo esperado, generando tensiones en tasas reales implícitas y ajuste al alza en expectativas de inflación”.

Inflación caliente

En este punto, la idea de una expansión monetaria no implicaría un riesgo según la visión del gobierno, ya que el propio ministro de Economía consideró que el alza de los precios comenzará a ceder en abril.

Las principales conclusiones del informe de Criteria son las siguientes:

  • En el plano real, la actividad evidencia debilidad en industria y construcción, junto con un deterioro en las condiciones financieras de los hogares y aumento de la mora, reflejando tensiones en los balances privados pese a la mejora en activos financieros.

  • Durante la segunda semana de abril, se consolidó un cuadro de estabilización financiera de corto plazo, apoyado en una combinación de apreciación cambiaria, fuerte participación del BCRA en el mercado de cambios y una compresión generalizada de tasas y spreads.
    El elemento más visible fue la continuidad de una agresiva estrategia de compra de divisas por parte del BCRA en el MLC. Este proceso se dio en paralelo a una caída sostenida del tipo de cambio oficial, que alcanzó mínimos nominales desde octubre, consolidando al FX como principal ancla nominal del programa.

  • No obstante, esta apreciación convive con señales de segmentación: el canje se amplió hasta la zona de 4,5%, la brecha entre el CCL y el oficial superó el 8% y el CCL se mantuvo en niveles elevados.

  • El frente monetario mostró una profundización del exceso de liquidez. Mientras que las tasas overnight se estabilizaron en torno al 20% de TNA, funcionando como piso operativo, la curva en pesos continuó comprimiendo hasta niveles mínimos: las Lecap cortas perforaron el 2% TEM y los Boncap se ubicaron por debajo de 2,3% TEM. La caída de la TAMAR a mínimos históricos reforzó esta dinámica, en parte impulsada por cambios regulatorios que incentivaron la migración hacia plazos fijos tradicionales.

  • Aun así, la compresión comenzó a mostrar límites, en la medida en que las tasas reales implícitas empiezan a tensionarse frente a una desinflación que avanza más lentamente de lo que descuenta el mercado.